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Me enamoré de mi paciente, ¿Que Hago!?


Dentro de nuestra labor como psicólogos constantemente nos encontramos con fantasías, emociones, sensaciones conscientes e inconscientes de nuestros pacientes que se asemejan a emociones o situaciones experimentadas en nuestra vida, y en ocasiones dependiendo de la situación actual del terapeuta pueden surgir sentimientos que van mas allá de la empatía hacia el paciente, inundando nuestra mente de preguntas e incluso el sentimiento de culpa se hace presente.
Me enamore de mi paciente

Uno de los fenómenos comunes que se suscitan en la psicoterapia es la Contratransferencia, definida por Freud como un Conjunto de reacciones afectivas conscientes o inconscientes del analista hacia su paciente, empleándolo por primera vez en una carta a Carl Gustav Jung del 7 de junio de 1909. 

Dentro de la teoría psicoanalitica se ha subrayado en diversas ocasiones este termino, sin embargo nunca  se encaró la posibilidad de que beneficiara el desarrollo de la cura en el paciente. La transferencia también va de la mano con la contratansferencia, siendo la repetición de prototipos infantiles donde los deseos inconscientes se actualizan sobre ciertas relaciones objetales, movilizándose sentimientos amistosos y afectuosos (transferencia positiva) o eróticos y agresivos (negativa) entre el paciente y el terapeuta, asi, se deriva una percepción errónea o irracional entre el paciente y el terapeuta, llevandole a experimentar una serie de sentimientos positivos o negativos y a manifestar una seria de conductas (resistencias) que impedirían el desarrollo adecuado de la terapia.


Como bien es sabido, el analista centra su atención en el relato y las asociaciones del paciente para poder percibir el manifiesto latente de las mismas, al igual que necesita una sensibilidad a las emociones para poder identificar las manifestaciones emocionales y las fantasías inconscientes de su paciente, siendo un medio muy valioso para la evolución terapéutica, esta también es una forma de contratansferencia, sin embargo, el terapeuta debe reconocer y dominar sus conflictos y angustias para orientarlos de manera adecuada al proceso terapéutico.

Me enamore de mi paciente
Transferencia y contratransferencia son dos conceptos de origen psicoanalítico, que se pueden evidenciar a través de la interpretación de la conducta del paciente, como la tendencia a usar sus atractivos, seguir las indicaciones del terapeuta sin ningún cuestionamiento, las rápidas mejorías sin trabajo y esfuerzo paralelo, y otros signos más sutiles como llegar frecuentemente tarde a las citas, alusiones frecuentes a otros profesionales, etc., en ocasiones el terapeuta no logra identificar estos indicadores que poco a poco se van erotizando.


Establecer relaciones sentimentales con los pacientes es una falta al Código de Ética, ya que esta situación se pierde la objetividad del trabajo profesional, y de acuerdo a algunos investigadores se afecta el juicio y la prueba de realidad, siendo la alternativa mas idónea terminar la relación terapéutica y remitir al paciente a otro especialista. 

En caso de que el terapeuta desee establecer una relación con el paciente, luego de culminado el trabajo terapéutico debe esperar un tiempo prudencial que le permita comprobar si los sentimientos son estables, ya que el paciente en ocasiones idealiza al psicólogo como símbolo de perfección, de grandes conocimientos e incluso de estabilidad emocional, no coincidiendo luego con la realidad al vivenciar con el mismo. Otra representacion común hacia el terapeuta es la de figura parental desplazados.

El análisis del terapeuta

Para el éxito del tratamiento es importante que el terapeuta esté consciente de sus reacciones de contratransferencia, por lo cual, tal como Freud lo señala, existe la necesidad de que el futuro analista esté él mismo analizado tan completamente como sea posible, así es capaz de asumir sus temores, complejos y resistencias que puedan interferir en el trabajo terapéutico.
"Regla analítica: El analista no debe nunca darle al analizante nada que provenga de su propio inconsciente."

Que debemos evitar

No es aconsejable el contacto físico constante con el paciente que pueda interpretar como signos amorosos.

Revelar información de la vida intima del terapeuta.

No confundir "Empatia"con "Simpatía".

Debemos formarnos en los contenidos de transferencia y contratransferencia para saber identificarlos tanto en el paciente como en nosotros mismos.



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Técnicas Mindfulness y Relajación


Mindfulness PDF

La relajación es probablemente la técnica más utilizada en las intervenciones psicológicas, siendo un elemento fundamental en algunos procedimientos. Probablemente es también uno de los procedimientos que tiene una aplicabilidad más diversa, siendo muy pocos los problemas o trastornos que no se pueden beneficiar de un forma u otra, de sus efectos. La relajación tiene como objetivo reducir el estado de activación fisiológica, facilitando la recuperación de la calma, el equilibrio mental y la sensación de paz interior.

Por su parte, el Mindfulness o atención plena consiste en el proceso de observar expresamente cuerpo y mente, de permitir que nuestras experiencias se vayan desplegando momento a momento y de aceptarlas como son. La persona que practica mindfulness aprende a observar y aceptar los pensamientos, las sensaciones y las emociones que experimenta. A través de la observación se desidentifica, genera perspectiva y los trasciende. 

El origen de las técnicas de relajación y respiración se sitúa en la cultura oriental vinculado a prácticas religiosas del hinduismo que pretenden a través de la meditación conseguir la contemplación, la sabiduría, la calma mental y la relajación corporal unidas al control respiratorio. 





Algunos cambios fisiológicos durante los estados de relajación son los siguientes: 

1. Cambios en el patrón electroencefalografico, de ritmos alfa y beta .
2. Incremento de la circulación sanguínea cerebral.
3. Descenso del consumo metabólico de oxígeno.
4. Disminución del metabolismo basal.
5. Relajación muscular.
6. Vasodilatación arterial periférica.
7. Regulación del gasto cardíaco (sangre total circulante por minuto).
8. Disminución de la intensidad y frecuencia del latido cardíaco.
9. Disminución de la presión arterial.
10. Cambios respiratorios: disminución frecuencia, aumento en profundidad, y
regulación del ritmo respiratorio.
11. Aumento de la amplitud y capacidad inspiratoria.
12. Disminución de la presión arterial parcial de O2 y aumento de la de CO2.
13. Aumento de la serotonina.
14. Disminución de la secreción adrenalina y noradrenalina
15. Disminución de los índices de colesterol y ácidos grasos en plasma.

De esta forma, una persona en estado de relajación experimenta:

1. Respiración tranquila, profunda y rítmica.
2. Relajación muscular.
3. Sensación de calor interno y cutáneo.
4. Latido cardíaco rítmico y suave.
5. Reducción del nivel de ansiedad.
6. Mejoría de la percepción del esquema corporal.
7. Sensación de paz y equilibrio mental.

Indicaciones generales para la práctica de la relajación progresiva

1. Se trata de seguir una secuencia ordenada y procurar que sea la misma en todas las ocasiones (comenzando por las manos y acabando por los pies, o viceversa). Si se olvida algún músculo por tensar y relajarse, se aconseja continuar con el siguiente. No obstante, para evitar los olvidos lo más adecuado es hacer un repaso mental de los músculos antes de comenzar la relajación.

2. El tiempo de duración de la tensión deber ser de unos cuatro segundos aproximadamente, para pasar inmediatamente a relajar el músculo dejándolo suelto, como si se separara de repente de los tendones que lo sujetan. Debe mantenerse el músculo relajado durante unos quince segundos aproximadamente antes de tensar de nuevo.

3. Lo que se pretende al tensar un músculo es facilitar la distensión, por lo que no se debe tensar con demasiada fuerza pues se pueden producir contracturas y malestar. Al relajar debe soltarse el músculo de repente, no hay que distenderlo lentamente pues ello requiere un control mayor de los músculos antagonistas.

4. Es útil imaginar en cada momento los músculos que está tensando y relajando, su forma, especialmente cuando el músculo está relajado, y notar cómo se sigue distendiendo por sí mismo después de soltarlo.

5. Es aconsejable concentrarse durante un tiempo en la agradable sensación de relajar cada músculo.

6. Una vez que han relajado todos los músculos, es aconsejable hacer un repaso mental de ellos, comenzando del final al principio de la secuencia Se facilita así la auto-exploración de las partes que no se haya logrado relajar convenientemente, no siendo preciso tensar ningún músculo en esta fase.

ALGUNOS EJERCICIOS PRÁCTICOS DE RESPIRACIÓN

Relajación profunda:

1. Elija un lugar tranquilo, ventilado y en el que no pueda entrar nadie de improviso. Respecto al ruido, si los sonidos son familiares, bien conocidos, no hay problema porque conseguirá aislarse de ellos.

2. Póngase tumbado boca arriba, con los pies ligeramente separados, los brazos a lo largo del tronco, las manos relajadas y la cabeza suelta, inclinándose de manera natural. No ponga almohadones ni colchones debajo de su cuerpo.

3. La boca suelta, semiabierta, los ojos semicerrados y la mente concentrada en relajar el cuerpo.

4. Haga tres respiraciones profundas y completas.

5. Cada vez que saque el aire de sus pulmones afloje un músculo, hasta que hay a conseguido relajar todos.

6. Concéntrese entonces en lograr no sentir ninguna parte de su cuerpo, como si su alma hubiera salido flotando de él.

7. Cuando consiga todo lo anterior sitúe su mente solamente en la respiración y trate de lograrla cada vez más lenta y profunda.

8. Si y a cree que ha conseguido dominar totalmente su cuerpo deberá ahora guiar sus pensamientos, al principio solamente observando las imágenes que acuden a su mente, sin analizarlas.

9. Ahora es el momento de vaciar sus pensamientos, de que se haga el silencio en su mente y que sus emociones no existan, ni siquiera las buenas.

Si ha conseguido todo lo anterior, también conseguirá aislarse tanto del exterior que y a no perciba sonido alguno y ni siquiera la luz entre en sus ojos. La oscuridad y el silencio más absoluto llegarán a Usted En ese momento y si su experiencia es muy alta conseguirá integrarse con el universo.


                                    Respiración depurativa

1. En pie, piernas separadas y manos en la espalda. Inspiramos profundamente y retenemos el aire el doble del tiempo.
2. Expulsamos el aire como si tratásemos de apagar una cerilla, sin hinchar los carrillos, y tratando de sacar totalmente el aire de los pulmones.
3. Cuando creamos que y a no nos queda más aire y antes de inspirar, sacaremos todavía el aire residual mediante una fuerte contractura abdominal.


Respiración energética

Técnicas de Mindfulness y Relajación (PDF)
1. En pie, piernas separadas y brazos sueltos a lo largo del cuerpo.

2. Inspiramos profundamente y retenemos el aire.
3. Elevamos los brazos hacia el f rente hasta que lleguen a la horizontal.
4. Cerramos las manos con fuerza y después todo el brazo con una fuerte tensión, mientras que los doblamos a la altura de las clavículas.
5. Sin aflojar la tensión los extendemos al frente de nuevo como si empujáramos una pared invisible.
6. Los retraemos con la misma tensión y los ponemos a los costados.
7. Soltamos el aire con fuerza.
8. Descansamos y respiramos con normalidad.

Observación Consciente.


Recoge un objeto que tengas a tu alrededor. Puede ser una taza de café o un lápiz, por ejemplo. Colócalo en tus manos y permite que tu atención sea totalmente absorbida por el objeto. Solo observa.
Notarás una mayor sensación de estar presente en “el aquí y ahora” durante este ejercicio. Te vuelves mucho más consciente de la realidad. Observa cómo tu mente libera rápidamente los pensamientos del pasado o del futuro, y lo diferente que te sientes al estar en el momento presente de una manera muy consciente.

Atención plena o mindfulness. La observación consciente es una forma de meditación. Es sutil, pero poderosa. Inténtalo.


Contar 10 segundos.


Cierra los ojos y concéntrate únicamente en contar hasta diez. Si tu concentración tiende a dispersarse, empieza de nuevo en el número uno. 


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Terapia Cognitivo-Conductual en Tricotilomanía


La Tricotilomanía (TTM), encuadrada dentro de los trastornos del control de los impulsos no clasificados en otros apartados (DSM IV) y consiste en arrancarse el propio pelo de manera compulsiva debido a una irresistible tensión que experimenta el sujeto hacia dicha acción.
Terapia Cognitivo-Conductual en Tricotilomanía

Es importante establecer un diagnostico preciso de este trastorno, siendo los Criterios de Diagnostico de acuerdo al DSM-IV 312.39:

A. Arrancamiento del propio pelo de forma recurrente, que da lugar a una pérdida perceptible de pelo.
B. Sensación de tensión creciente inmediatamente antes del arrancamiento de pelo o cuando se intenta resistir la práctica de ese comportamiento.
C. Bienestar, gratificación o liberación cuando se produce el arrancamiento del pelo.
D. La alteración no se explica mejor por la presencia de otro trastorno mental y no se debe a una enfermedad médica (p. ej., enfermedad dermatológica).
E. La alteración causa malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

El vello se puede arrancar de diversas zonas del cuerpo, por ejemplo la cabeza, cejas, pestañas, brazos o vello púbico. Esta acción puede ser seguida, o no, de morder la raíz del pelo e incluso de comérselo.

En la génesis de la TTM pueden actuar distintos sucesos. Cogniciones, experiencias emocionales negativas o situaciones particulares pueden llegar a desencadenar un episodio de arrancamiento.

Terapia Cognitivo-Conductual en Tricotilomanía
En relación a la prevalencia lo que sí parecen indicar los estudios es que las mujeres lo sufren en una mayor proporción que los hombres.

Con respecto a las intervenciones terapéuticas utilizadas para este tipo de trastornos han sido diversas, siendo las más empleadas las farmacológicas y psicoterapéuticas. Encuadradas en estas últimas, las terapias cognitivas conductuales han dado muestras de su efectividad. Estrategias como la relajación, la toma de conciencia del comportamiento, la realización de conductas incompatibles, la educación en la inversión del hábito, han demostrado ser útiles en el tratamiento a través de diversos estudios.


Técnicas cognitivo-conductuales usadas:


Inicialmente, se le explica al paciente qué le está ocurriendo y porqué le ocurre, en qué consiste la TTM, el papel de la ansiedad, el triple sistema de respuesta y cómo están actuando los reforzadores.

Tarea para casa: Registro de número de vellos arrancados a través del autorregistro.



En relación al entrenamiento en respuestas alternativas  se instruye al paciente en que cuando sienta el impulso de arrancarse el vello agarrará algún objeto (almohadilla) durante tres minutos.


Delante del espejo realiza la secuencia del movimiento del brazo para arrancarse el vello, tomando conciencia del mismo. A la altura de la barbilla baja el brazo y coge el objeto.


Tareas para casa: practicar respuesta alternativa y practicar relajación. Se solicita igualmente, la elaboración de dos registros: (1) situaciones en que se produce el episodio y (2) número vello arrancado.

Para la exposición en imaginación se realiza una secuenciación según plantea la Desensibilización
Sistemática pero con modificaciones. Previamente se divide la acción completa del arrancamiento del pelo en pasos, considerando desde el momento en el que siente la necesidad de arrancarse el vello hasta que se lleva la mano a la ceja. En cada paso, al sentir ansiedad debe parar y realizar la relajación.

No se pasa al siguiente ítem hasta que no se ha superado el anterior sin sentir ansiedad.

Para la detención del pensamiento se le da la pauta de contar del 1000 al 1 de tres en tres para atrás. Esto es, 1000 – 997 – 994 … Se le explica que el objetivo es prestar atención de manera voluntaria a una actividad que no está automatizada (contar hacia atrás) para que el pensamiento automático (por ejemplo, “no voy a ser capaz de aguantar sin arrancármelo”) sea sustituido por otro positivo.

Como autoinstrucciones positivas anota: «voy a dejar de tirarme del pelo»; «tengo suficientes conocimientos para conseguir vencer el problema», y como autorrefuerzo, visionarse con el pelo y decirse «qué bien estoy».

Terapia Cognitivo-Conductual en TricotilomaníaSe practica la situación donde más se produce el episodio en imaginación, utilizando todas las técnicas trabajadas hasta este momento. La secuencia quedaría del siguiente modo: imagina que está sintiendo la tensión para iniciar el movimiento del brazo para arrancarse el vello, detiene el pensamiento, se da la autoinstrucción positiva, se relaja, observa lo bien que se siente con el pelo, se autorrefuerza.

Tareas para casa: practicar la técnica de detención del pensamiento, las autoinstrucciones positivas, la exposición en imaginación y después en vivo, realizar el autorregistro y, para tomar más conciencia y motivarse al ver cómo va mejorando y alcanzando los objetivos:

Contar lo que le ocurre a alguna amistad
íntima.
Hacerse fotos y ver el cambio.
Mirarse al espejo.
Presumir.

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Fuente: Morales-Domínguez, Z. (2012). Intervención cognitivo-conductual en un caso de tricotilomanía. Acción Psicológica, 9(2), 131-142 doi: http://dx.doi.org/10.5944/ap.9.2.4111

Conociendo la Neurosis




La neurosis es la estructura clínica más común en la sociedad. Quienes son llamados generalmente como “normales” son, en términos clínicos, sujetos neuróticos, su mecanismo básico es la represión, como Freud mismo sostiene se puede afirmar que todos somos enfermos neuróticos ya que las precondiciones para la formación de los síntomas, la represión, puede formarse en personas “normales” (Freud, 1915/1981).

Neurosis es un término propuesto por el médico escoses, William Cullen en 1979 para hacer referencia a trastornos motores y sensoriales causados por patologías del sistema nervioso. Posteriormente, fue un término psiquiátrico que se utilizó para designar toda una gama de desórdenes nerviosos con una amplia variedad de síntomas, hasta que el padre del psicoanálisis en una primera nosología adopta el término “neurosis” o “psiconeurosis” para algunas sintomatologías de sus pacientes caracterizadas como histeria u obsesión.

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En términos generales, una descripción del neurótico desde marco analítico se encuentra en Nasio (1993) quien refiere que el neurótico es “aquel que hace todo lo necesario para no gozar en lo absoluto; y está claro, una manera de no gozar en la absoluto es gozar poco, es decir, realizar parcialmente el deseo

Aquí, el goce se puede considerar un impulso originado en una zona erógena del cuerpo que en camino hacia su fin se encuentra con obstáculos, se acumula y se abre salidas; en otras palabras “el goce es energía del inconsciente cuando el inconsciente trabaja”. Además, el sujeto neurótico se caracteriza como un sujeto insatisfecho y dubitativo sobre los ámbitos de su vida.

La expresión de la neurosis se da a través de síntomas que reflejan la forma en cómo la estructura neurótica se defiende contra el goce de tres maneras distintas: la histeria, la fobia y la obsesión: “El goce intolerable se convierte en trastornos del cuerpo en el caso de la histeria, se desplaza como alteración del pensamiento en la obsesión, y se expulsa, para retornar de inmediato como peligro exterior, en la fobia”.

 No obstante, aunque lo que se observa en el campo clínico en términos generales es lo descrito por Nasio, lo anterior no es una regla rígida. En clínica no es una distinción confiable o un criterio diagnosticar siempre de histérica a quien se va abrumada por síntomas corporales. De esta manera, el neurótico se configura como una persona que, a partir del síntoma, goza parcialmente para frenar el goce sin medida. Tal vez, el mejor ejemplo es la histeria:

Un histérico es aquel que crea enteramente una realidad, su propia realidad, es decir que instrumenta un fantasma en el cual el goce más soñado se sustrae sin cesar. Es por esta razón que Lacan caracterizó el deseo histérico, y por lo tanto todo deseo, como profundamente insatisfecho, ya que jamás se realiza plenamente, sólo se realiza con fantasmas y a través de síntomas (Nasio, 1993, p.45).

El neurótico impone al lazo afectivo con el otro la lógica de su fantasma inconsciente encarnando el papel de víctima desdichada e insatisfecha. El fantasma corresponde a la forma en la que el sujeto representa al mundo y se da un lugar en él, por lo tanto el fantasma moldea la cotidianidad del neurótico y la forma de relacionarse con los demás.

Por su parte, la insatisfacción es la forma de evitar el peligro de la satisfacción del goce máximo, un goce que lo volvería loco, por ello evita a toda costa cualquier experiencia que lo conduzca a un estado de satisfacción plena. “El miedo y la tenaz negativa a gozar ocupan el centro de la vida psíquica del neurótico histérico”.

Freud distingue, entre el conjunto de las neurosis, diversos tipos:


Histeria:

      Histeria de angustia
      Histeria de conversión
Neurosis obsesiva
Fobias

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Introducción a la Psicología Clínica (Actualizado 2019)

Introducción a la Psicología Clínica

Conceptos, métodos y aspectos prácticos de la profesión.

Los programas de Psicología clínica son también los más populares a nivel de maestría. Esto también sucede en los estudios de pregrado: mientras que en las áreas de Psicología no clínica se presentan cada año diez candidatos por cada lugar disponible, en Psicología clínica la proporción es de veinte a uno, y en las instituciones de mayor prestigio puede llegar a ser de cien a uno (APA, 1975). No es de extrañarse que en estos últimos años se comience a decir que entrar en una facultad de Psicología, especialmente en la escuela de Psicología clínica, está comenzando a ser más difícil que ingresar en una escuela de Medicina (Nyman, 1973). 
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Este sitio no contiene archivos, solamente fichas con reseñas, biografic­as, portadas que difunden el conocimiento de las obras en forma gratuita.

Como elaborar e interpretar un genograma familiar


Se le considera un instrumento versátil y de gran utilidad clínica. También se le conoce como familiograma, árbol genealógico, árbol familiar, pedigree humano. Es usado por diversos profesionales, no sólo del área de la salud, sino también por historiadores, antropólogos, biógrafos, médicos familiares, terapeutas familiares, enfermeras, psicólogos, trabajadores sociales, genetistas, psicohistoriadores, etc., quienes lo han adaptado a sus necesidades y perspectivas.

Con el genograma se representa información a manera de diagrama de flujo que permite identificar procesos biológicos, emocionales y sociales de una familia a través de diversas generaciones. A continuación se enlistan algunas de las ventajas de los genogramas mencionadas por varios autores:

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1. Presentación de un registro médico sistemático. 
2. Formato gráfico de lectura fácil.
3. Logra identificar pautas generacionales, biomédicas y psicosociales. 
4. Permite evaluar relaciones entre el entorno familiar y la enfermedad. 
5. Reestructura los problemas presentes en los pacientes. 
6. Auxilia en el manejo médico y en el campo de la medicina preventiva. 
7. Permite hacer evidentes los obstáculos para la cooperación. 
8. Identifica eventos de la vida que podrían afectar el diagnóstico y tratamiento.
9. Pone en evidencia pautas de enfermedad. 
10. Facilita la educación del paciente. 
11. Detecta la etapa del ciclo de vida que cursa la familia.
12. Favorece la elaboración de hipótesis terapéuticas. 
13. El proceso de su elaboración permite establecer una relación médico-paciente armónica. 
14. Es una vía no amenazante para obtener información emocionalmente importante. 
15. Su elaboración demuestra interés por el paciente y otros familiares. 
16. Representa la estructura funcional de la familia

Asi, cada miembro de la familia es identificado con un simbolo, cuadrado o redondo de acuerdo al sexo, dentro de el se debe incluir la edad del mismo, luego de ello, se establece el tipo de relación. Esto se debe efectuar por lo menos con información de 3 generaciones, en caso de no tener ninguna información se coloca el signo ?, tal como se muestra a continuación:
genograma familiar

Interpretación


Para la interpretación debe partirse de que sus principios no han sido establecidos en forma explícita. Los elementos fundamentales se han simplificado con fines didácticos, pues, sin duda pueden ser objeto de un análisis más exhaustivo. Por eso, se establecen seis categorías que presentan un conjunto, generan hipótesis relevantes desde el punto de vista clínico sobre las pautas familiares. 

A menudo encontramos que lo que sucede en una generación se repite, de algún modo, en algunas de las tres generaciones siguientes. Aunque las mismas cuestiones tienden a aparecer de generación en generación, estas cuestiones pueden tomar distintas formas de manifestarse, generalmente contextualizándose en el marco socio-histórico correspondiente.

Así, por ejemplo, si un abuelo perdió su casa durante la guerra, es posible que el nieto tenga serias dificultades para pagar la hipoteca de la suya. Si una abuela murió en el parto, es posible que las descendientes tengan dificultades para quedarse embarazadas o que sus embarazos no lleguen a término. Este fenómeno de repetición de asuntos se conoce como transmisión multigeneracional de pautas familiares, y se basa en la idea de que pautas vinculares en generaciones previas pueden suministrar modelos implícitos para el funcionamiento familiar en la siguiente generación. Existen muchos tipos de pautas vinculares en las familias: de distancia vincular, de triangulación emocional, de protección de legados o secretos, de devolución de deudas, de complementariedad o reciprocidad, etc.

A través del genograma podemos estudiar históricamente el sistema familiar y evaluar no sólo los sucesos críticos pasados y actuales sino también los temas, mitos, valores, normas evolutivas y cuestiones con implicaciones emocionales de generaciones previas que aparecen de manera reitarativa y se constituyen en pautas o patrones identificables. 

Desde esta perspectiva, los hechos concurrentes en distintas partes de la familia no pueden considerarse coincidencias azarosas o, por el contrario, causalidades necesarias, sino que se conceptualizan como sucesos interconectados, es decir, sincronías. Así, parece que existe una mayor probabilidad de que los hechos críticos ocurran en un momento determinado y no en otro, especialmente en las transiciones del ciclo vital de la historia familiar. 

genograma familiarUn ejemplo de ello sería el denominado síndrome de aniversario. Hace un tiempo, una amiga y colega me planteó un caso de supervisión en el que un chico de 19 años, que siempre había sido considerado como hijo y alumno ejemplar, había comenzado a suspender debido a pensamientos recurrentes sobre el suicidio. Al realizar el genograma, encontró en las generaciones anteriores hechos críticos de algunos miembros de la familia alrededor de esa edad: un primo carnal se había suicidado a esa edad; un tío había muerto en extrañas circunstancias a esa edad (se había caído de un balcón en estado ebrio); el hermano pequeño del abuelo paterno también había muerto a los veinte años al caerse desde la ventana de un tercer piso, aunque en este caso sonámbulo; y finalmente nos encontramos en la tercera generación de ascendientes que el bisabuelo (el padre del abuelo paterno) había desaparecido con esa edad al emigrar a Argentina, quedándose en España la mujer embarazada del segundo hijo y teniendo el primogénito (el abuelo) la edad de dos años. Parece que el suicidio y las muertes en extrañas circunstancias reproducen, a determinado nivel, la desaparición del bisabuelo en lo que se puede considerar “la flor de la vida”. No es de extrañar que un miembro de esta familia, que sea varón y se acerque a esa edad, sienta, aunque sea de forma inconsciente, ciertos temores a no poder continuar con vida.

De la misma manera, parece que existe una mayor probabilidad de que determinados hechos críticos ocurran a unos miembros de la familia y no a otros, existiendo paralelismos llamativos en cuanto al sexo, orden de nacimiento entre hermanos y nombre compartido o “heredado”. Un caso que me llamó mucho la atención y que puede ejemplificar esta idea es el siguiente: la consultante es una mujer de treinta años preocupada por su falta de ilusión en cuanto a la recién estrenada convivencia de pareja con su novio de toda la vida. Al hacer el genograma nos encontramos con un paralelismo entre la generación de los abuelos maternos y la generación siguiente, la de su madre y sus hermanas (tías de la cliente). El abuelo se llamaba Pablo y se casó con una mujer llamada María, que era la mayor de tres hermanas. 

Esta mujer murió muy joven y Pablo, el abuelo, se casó con la hermana mediana de María llamada Manuela. Pablo y Manuela tuvieron tres hijas a las que llamaron María, Manuela y Margarita (la madre de la cliente). María (tía) se casó y, curiosamente, su marido se llamaba Pablo. Años más tarde, María (tía) murió tras un proceso oncológico. Pablo, ya viudo, se casó en segundas nupcias con Manuela (tía). Para mí, lo más sorprendente de todo fue que la cliente sólo se diera cuenta de esta reiteración de nombres y destinos familiares al hacer con ella su genograma. Anteriormente no se había fijado en este paralelismo. Por otra parte, aunque no se llamaba María ni tenía hermanas, sí era la primogénita y su novio también se llamaba Pablo. ¿Es posible que este patrón reiterativo y trangeneracional pudiera estar relacionado con su “falta de entusiasmo” en relación a la convivencia de pareja (equivalente, hoy en día, a casarse en generaciones anteriores)?

De igual forma, otros aspectos que son fundamentales en la interpretacion del genograma son:

1. Estructura familiar (Composicion del hogar: familia monoparental, biparental, orden de nacimiento, diferencia de edad entre hermanos)
2. Adaptación al ciclo vital.
3. Repetición de pautas a través de las generaciones.
4. Sucesos de la vida y funcionamiento familiar.
5. Pautas vinculares y triángulos.
6. Equilibrio y desequilibrio familiar.


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La esencia de los Trastornos psicóticos


Los trastornos psicóticos son uno de los problemas más dramáticos y serios. Imagine que un miembro de su familia ha estado oyendo voces, hablando de cosas absurdas, se ha envuelto la cabeza con papel de aluminio y piensa que las moscas le hablan en clave. Si observara estos síntomas, ¿se preocuparía? Por supuesto que sí, y con sobrada razón.

Un psicótico sufre una serie de notables cambios en su pensamiento, conducta y emoción. Un hecho básico de todos estos cambios es que la psicosis refleja que la persona pierda todo contacto con las visiones compartidas de la realidad. Los comentarios siguientes, hechos por un psicótico, ilustran lo que quiere decir “alejado” de la realidad (Durand y Barlow, 2006):

La esencia de la psicosis

¿Cuáles son los principales rasgos de los trastornos psicóticos? Los delirios y las alucinaciones son los principales, pero hay otros rasgos más.

Las personas que sufren delirios creen cosas falsas que, según ellas son ciertas, no obstante que los hechos las contradigan. Un ejemplo es el caso de un esquizofrénico de 43 años que estaba convencido de que se encontraba embarazado (Mansouri y Adityanee, 1995).

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¿Existen diferentes clases de delirios? Si, algunas clases son:

1) Delirios depresivos, en cuyo caso las personas piensan que han cometido crímenes espantosos o pecados ominosos;
2) Delirios somáticos, como pensar que su cuerpo se “está pudriendo” o que está emitiendo apestosos olores;
3) Delirios de grandeza, en cuyo caso las personas piensan que son extremadamente importantes;
4) Delirios de influencia, cuando piensan que son controladas o están sujetas a la influencia de otros o de fuerzas ocultas;
5) Delirios de persecución, en cuyo caso piensan que otros tienen toda la intención de “atraparlas”, 
6) Delirios de referencia, cuando conceden gran significado personal a hechos inconexos. Por ejemplo, las personas que sufren delirios en ocasiones piensan que los programas de televisión les están enviando un mensaje personal especial (DSM-IV-TR, 2000).

Las alucinaciones son sensaciones imaginarias, como ver, oír u oler cosas que no existen en el mundo real. Las alucinaciones psicóticas más comunes son oír voces, como la voz que le dijo a Carol North que “chocara con el otro mundo”. En ocasiones, estas voces mandan a los pacientes que se lastimen. Por desgracia, las personas a veces las obedecen (Barrowcliff y Haddock, 2006). En casos más raros, los psicóticos podrían sentir “insectos caminando bajo su piel”, degustar “venenos” en su comida u oler a “gas” que sus “enemigos” han usado para “atraparles”. También se puede presentar cambios sensoriales, como la anestesia (adormecimiento o pérdida de sensaciones) o la sensibilidad extremada al calor, al frío, al dolor o al tacto.

Señales de aviso de trastornos psicóticos y del estado de ánimo
Expresa pensamientos o creencias raras que contradicen la realidad
Se ha alejado de los miembros de su familia y de otras relaciones
Oye voces que no son reales o ve cosas que otros no ven
Esta extremadamente triste, persistentemente desanimado o tiene pensamientos suicidas
Se siente con una energía excesiva y casi no necesita dormir
Ha perdido el apetito, duerme demasiado y no tiene energía
Exhibe cambios extremos de estado de animo
Piensa que alguien lo quiere atrapar
Ha presentado una conducta antisocial, destructiva o autodestructiva.

Durante un episodio psicótico, las emociones con frecuencia están muy afectadas. Por ejemplo, el psicótico se puede sentir muy exaltado, deprimido, hiperemocional o apático. En ocasiones, los psicóticos exhiben un afecto plano, condición en la cual el rostro está como congelado con una expresión en blanco. Las imágenes cerebrales de psicóticos con “rostros congelados” revelan que sus cerebros procesan las emociones de forma anormal (Fahim et al., 2005).

Cabría decir que los síntomas del psicótico son como una clase primitiva de comunicación, o sea, muchos pacientes sólo usan sus acciones para decir: “Necesito ayuda” o “Ya no aguanto más”. La afectación de la comunicación verbal es un síntoma prácticamente universal de la psicosis.

De hecho, el discurso psicótico tiende a ser tan enredado y caótico que a veces suena como una “ensalada de palabras”. Las grandes afectaciones como las antes descritas, así como otros problemas con el pensamiento, la memoria y la atención, producen la desintegración de la personalidad y el rompimiento con la realidad. La desintegración de la personalidad se presenta cuando los pensamientos, los actos y las emociones de una persona dejan de estar coordinados.

Cuando las alteraciones psicóticas y la personalidad fragmentada son evidentes durante semanas o meses, esa persona habrá sufrido una psicosis (DSM-IV-TR, 2000).

Psicosis orgánica

En cierto sentido todas las psicosis son orgánicas en parte, pues implican cambios físicos en el cerebro. No obstante, el término general de psicosis orgánica suele estar reservado para problemas que implican claras lesiones o enfermedades del cerebro. Por ejemplo, el envenenamiento con plomo o mercurio daña el cerebro y produce alucinaciones, delirios y pérdida de control de las emociones. Una situación particularmente peligrosa se encuentra en los edificios antiguos que contienen pinturas con plomo. El plomo tiene un gusto dulce. Por lo tanto, los niños pequeños pueden sentir la tentación de comer trocitos de pintura con plomo como si fueran caramelos. Los niños que comen pintura con plomo se pueden volver psicóticos o sufrir incapacidades intelectuales (Mielke, 1999).
  
Las pinturas con plomo también liberan polvo de plomo al aire. Los niños pueden respirar o comer ese polvo después de estar en contacto con juguetes contaminados. Otras fuentes de plomo son las tuberías de agua soldadas, los viejos bebederos recubiertos de plomo, los objetos de barro con vidriado de plomo y el plomo depositado hace años por los gases de los automóviles. Los niños que tienen niveles elevados de plomo en la sangre tienen mayor probabilidad de ser aprehendidos en su edad adulta por delitos criminales (Wright et al., 2008). En una escala mucho mayor, el “envenenamiento” de otro tipo, en forma del consumo de drogas, también produce conductas desviadas y síntomas psicóticos (DSMIV- TR, 2000).

El problema orgánico más común es la demencia, una afectación mental seria de la vejez producida por el deterioro del cerebro (Gatz, 2007). En la demencia, encontramos afectaciones importantes a la memoria, el razonamiento, el juicio, el control de impulsos y la personalidad.

Esta combinación suele provocar que la gente se sienta confundida, suspicaz, apática o retraída. Algunas causas de la demencia son los problemas circulatorios, los derrames cerebrales repetidos o el encogimiento general y la atrofia del cerebro. La mayoría de las personas que sufren demencia van perdiendo sus capacidades mentales lentamente sin volverse psicóticas. Sin embargo, algunas sí sufren delirios y pierden contacto con la realidad.

¿Existen clases específicas de trastornos psicóticos? Dos grandes clases de psicosis son los trastornos de delirios y la esquizofrenia. Recuerde que los trastornos del estado de ánimo implican principalmente emociones extremas. No obstante, en algunos trastornos del estado de ánimo también pueden incluir síntomas psicóticos. 

Delirio Falsa creencia que se sostiene no obstante la evidencia en contrario.
Alucinación Sensación imaginaria, como ver, oír u oler cosas que no existen en el mundo real.

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