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Que dice la ciencia de las esencias florales de Bach


Las esenciales florales de Bach son una mezcla de flores, árboles y arbustos con agua pura o alcohol, que, según su creador, permiten combatir diferentes estados emocionales y trastornos mentales, además de la remisión de síntomas y enfermedades físicas (Caballo & Salazar, 2019). ⁣
🔥A pesar de estar muy difundidas y ser muy utilizadas, no se ha podido probar su efectividad, ni los principios sobre los cuales dicen funcionar, estando más bien apoyada en el pensamiento mágico (Monvoisin, 2005). De hecho, en la página web del Centro Bach (2018) se afirma que “todas las plantas de las flores de Bach son inofensivas y, por la manera como se elaboran, son enteramente inocuas”, o sea que ellos mismos afirman que NO producen cambios significativos⬅!⁣
Además, sus promotores dicen que no se trata de un “medicamento” y sí de una “impronta energética que permanece en un medio acuoso, que se comunica con la psique o alma en un lenguaje sutil”, ubicándose dentro de los tratamientos llamados holísticos (Caballo & Salazar, 2019). Como mucho, varias investigaciones han demostrado que su efecto no es mayor al placebo (Ernst, 2010; Pintov et al., 2005; Walach et al., 2002; Wochenschrift, 2002), o sea, se refiere a un efecto sugestivo de que la mejora se debió a su consumo. No hay investigaciones que hayan demostrado que las esencias florales de Bach tengan un efecto equivalente o superior a otros tratamientos bien establecidos.⁣


Si bien su consumo parecería ser “seguro” (Thaler et al, 2009) e inocuo (Caballo & Salazar, 2019), se dispone de pocos estudios que hayan investigado sus posibles efectos secundarios. No obstante, sí hay un riesgo es su consumo: si las personas dejan de realizar, postergan o suspenden otros tratamientos que sí han demostrado ser eficaces al confiar en sus promesas milagrosas, corren el riesgo de que su cuadro empeore, poniendo en serio peligro su salud y su funcionalidad en general.


Dos puntos finales:

1) Ningún psicólogo / psicoterapeuta puede recetar esenciales flores u óleos esenciales, por más que sean “medicamentos naturales”. Los psicólogos NO pueden prescribir el consumo de ninguna sustancia (ni siquiera agua con azúcar para calmar “los nervios”) 

2) El registro anecdótico del tipo “a Fulana le funcionó” y “a Mengana le hizo bien” no son criterios para determinar que su uso sea recomendable.

Marie Bonaparte, Una Princesa Psicoanalista


Marie Bonaparte

A pesar de ser princesa, la historia de Marie Bonaparte hace recordar los cuentos de hadas en donde el padre al quedar viudo y al volverse a casar, deja a su heredera,  la princesa, en un lugar de  plebeya. Su alteza en sus relatos de memoria menciona: “¿Antes del recuerdo, qué es lo que había?, habría, sin mí,  como lo habrá después de mí,  el universo, el mundo, el universo estelar y el mundo humano. Los astros gravitaban en lo infinito del espacio; en lo finito de la historia se construían y se derrumbaban los imperios”. 

Sin ella, ¿antes de ella qué habría?, lo que habrá más cercano para ella y que marcará su historia será la de sus padres, Roland Bonaparte, hombre de biblioteca, geógrafo, antropólogo y botánico, descendiente del conquistador Bonaparte,  se casará con su madre,  Marie Blanc heredera de una gran fortuna que superaba los bienes de ésta familia real.

En sus recuerdos, con ella, lo que habrá, será un matrimonio destinado a la muerte de su madre y al apoderamiento de la fortuna  Blanc por su padre. Marie Blanc muere al mes de haber dado a luz a la princesa por una tuberculosis que la familia Bonaparte le habría escondido, claramente en su diagnóstico. La Madre a sus 22 años débil y frágil juguetea con su hija, y sin poder dar pecho designa esto a una de las criadas. Marie Blanc en su muerte llama al príncipe, y como en cuentos de hadas, dice su nombre, él acude y ella cae en sus brazos.

Para la princesa Marie Bonaperte, ni el título de realeza  ni la fortuna de su madre serán suficientes para sombrear una infancia feliz, era ella en su mundo con lo que tenía, una abuela y un padre.   Marie Bonaparte antes de conocer las  estrellas conoció varias nanas, conoció la dureza de una abuela y la lejanía y ausencia de quien más amaba, a quien podría amar, su padre.

La princesa ya grande decía “prefiero la verdad que el amor”. Ansiosa de conocer la verdadera historia de la muerte de su madre  accede a desembalsamarla y descubre que nunca fue embalsamada, esto quedará como un monstruo extraño que jugara en contra del amor, en contra de la verdad, algo que en este caso no  se podrá descifrar.

Las historias de las princesas se vuelven felices con los príncipes, así como en la primavera renacen las flores y a quienes todos esperan.  Pero la princesa Marie parece haber escogido otra cosa, “la verdad”. Ella se casa con el príncipe Jorge de Greca, quien es homosexual y con quien no podrá llevar una vida  monogamica. Parece ser que no era un secreto los amantes que la acompañaban, entre los que se encuentra,  Aristide Briand, Rodolf Lowenstein, analista de Jacqes Lacan, Sacha Nach, Daniel Lagache y otros reconocidos de la época.

Una Princesa PsicoanalistaPero ni los amantes de la princesa, ni su propio príncipe le hacen ver el universo, ella frígida y con ansias de la verdad, estudia fervientemente la biología del cuerpo; después del nacimiento de sus dos hijos,  encuentra un médico que le practica una cirugía en donde ubica el clítoris más cerca de la vagina,  haciendo un placentero encuentro  en los cuerpos de los amantes, es este caso de la mujer frígida. Marie Bonaparte tras la cirugía se lleva una decepción muy grande, sigue siendo inconforme en el placer, pero esto no le hace desistir, es particularmente este sinsabor de su historia lo que le permite conocer al padre del psicoanálisis, Sigmung Freud.

Si bien estaba interesada en la verdad más que en el amor, es en este encuentro donde descubre las dos cosas: el amor y la verdad. Solo aquella que puede ser construida en el dialogo, en el cuento, en el verso. María Bonaparte después de esto será conocida no solamente como  sobrina bisnieta del emperador, será la pionera del psicoanálisis en Francia y Ferviente discípula de Freud.

Celia Bertín en la Biografía de  la princesa menciona:  “Si Lou Andrea Salomé fue para Freud la encarnación de la inteligencia, la belleza y la libertad –algo así como la mujer, a la par sublime y carnal – Marie Bonaparte fue más bien la hija, la alumna, la discípula, la admiradora, la rendida embajadora”.

Marie Bonaparte, Una Princesa Psicoanalista¿Qué será un psicoanálisis sin la historia, sin el drama, sin el dolor, pero sobre todo sin el amor?, Es el amor de transferencia lo que permite continuar, lo que permite un nuevo encuentro, el amor, en este caso al padre fue lo que permitió que la discípula de Freud salvara sus obras de los nazis, salvara a Freud y su familia  de la guerra y  sobre todo  que formara a partir de este encuentro, uno nuevo, el de ella como Psicoanalista.




Escrito por: Lic en Psicología. Ximena Guerrero
Maestranda en Psicopatología y Salud Mental
Instituto Universitario de Salud Menta de APdeBA

07 frases que mas oye un psicologo


frases que mas oye un psicologo

1- Todos los psicólogos están locos.

Esta realmente no nos ofende, lo cierto es que (y aquí mis compañeros se pueden quejar) creo que tenemos un punto de locura, pero de la sana, de esa que te hace ser algo especial y divertido. Con esta frase no conseguiréis mucho, de hecho la difundimos nosotros mismos. Pero ojo, locura de la sana no quiere decir que vayamos a estar como cabras, cosa que suelen representar en la mayoría de series televisivas… Por ejemplo Charlie Sheen en “Anger Management” que es un alcohólico (y drogadicto) con problemas de control de impulsos y agresividad o como el personaje de Judith en “La que se avecina” que tiene problemas de inestabilidad emocional y que por cierto a mi parecer no practica ninguna terapia en sí e incumple varios de los principios del código deontológico (para empezar manteniendo relaciones con pacientes) a ella en la vida real la hubieran inhabilitado, o el psicólogo de “una terapia peligrosa” (también estaría inhabilitado, obviamente si eres consciente de un crimen hay que reportarlo)… Sí es cierto que estas series televisivas (como casi todas en las que sale un psicólogo) dañan la imagen del gremio y no nos suelen gustar mucho, la realidad queda bastante lejos, aunque sean muy divertidas.

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2- ¿Me vas a leer la mente?

Esto molesta señores… Primero, leer la mente es algo de fantasía, no tenemos “poderes”, aunque ya nos gustaría. Segundo, indica una actitud pasivo-agresiva (que por cierto sin daros cuenta está dándonos bastante información sobre vosotros). Nadie lee la mente porque los humanos no tenemos esa capacidad obviamente y si la tuviéramos seguro que la gente se quejaría también. Los psicólogos analizamos patrones de comportamiento, rasgos de personalidad y cosas así y de ahí intentamos deducir patrones que se repiten y establecer alguna suposición o prever la conducta futura en base a la pasada y las características de la persona. No adivinamos nada, no funcionamos con bola de cristal. Y claro está que si no queréis que sepamos algo, puede que no lo sepamos nunca pero esto ya corre a cuenta de cada uno, si te interesa ocultar cosas a alguien que intenta ayudarle con el fin de beneficiarte (y al que estas pagando) allá tu, ocultar cosas suele retrasar el proceso de la terapia. Hay gente que le hace ilusión que le “leas la mente”, pues siento tener que decepcionaros, lo nuestro es más científico que eso.

3-¿Y no tienes un diván?

Claro, nos lo dan con el título de la carrera. Vamos a ver… Lo del diván viene de una corriente llamada psicoanálisis principalmente, hay psicólogos que lo usan y hay que no, pero no tiene mayor cosa. No es un diván mágico que al sentarte cure todos tus problemas. Es una silla con forma diferente, su función es relajar a la persona y que esté más cómoda, o en ocasiones que no mire directamente al terapeuta (cosas de la proxémica), pero poco más, ni es más psicólogo el que tiene diván, ni menos el que no lo tiene. Hace ilusión, sí, no lo voy a negar, pero por lo que valen tampoco compensa demasiado, además ocupan una barbaridad de espacio.

4 – No te puedes… (Aquí podemos insertar emociones o conductas varias… por ejemplo: enfadar, deprimir, llorar….) porque eres psicólogo!

Por esa regla de tres un médico no puede coger un constipado, ni un cáncer. Un dentista no puede tener una caries, etc… Lo cierto es que los psicólogos estamos sometidos a bastante estrés, no es fácil recibir la alta carga emocional de los pacientes y ayudar en los problemas de los demás sin que estos te afecten, pero aparte, tengamos en cuenta que es un oficio, fuera de el, uno debería poder hacer lo que quisiera, sí es cierto que los conocimientos nos dotan de unas habilidades que igual otras personas no tienen, pero ello no quiere decir que no podamos tener un momento de debilidad y estar tristes o bordes o enfadarnos por una tontería algún día. Separemos lo personal de lo profesional y no juzguemos la capacidad profesional de alguien por una reacción puntual. No tiene sentido.

5– Pues es que el otro día tuve un sueño… (Te lo cuentan con todo lujo de detalles, estés donde estés), ¿Qué significa?

Pues no lo sé, seguramente nada. Lo de la interpretación de los sueños de nuevo no es compartido en todas las corrientes psicológicas, los psicoanalistas tienen sus teorías y sí los analizan para obtener datos del subconsciente, los cognitivo-conductuales pasan totalmente de ellos. Por lo general adivinar que quiere decir un sueño no nos va a cambiar la vida, y además para los que sí los contemplan tienen significados diversos. A mi punto de vista es irrelevante y de todas formas fuera de contexto y sin conocer a la persona, poco se va a poder deducir. No lo utilicéis como conversación para romper el hielo con un psicólogo en un bar, pues no suele ir muy bien y acaba por cansarnos.

6- ¡Ir al psicólogo es para locos! (y yo no estoy tan mal).

psicologo
¿Quién lo dice exactamente? Para empezar ¿qué es un loco? La mayoría de gente no sabe ni que consideran ellos mismos un “loco”. Esta palabra ya no se usa (no como antes). Los psicólogos tratan problemas muy variados: desde problemas de pareja, hasta casos de ansiedad, bajas laborales, testificar en juicios, dificultades de aprendizaje hasta casos algo más complicados como esquizofrenias o trastornos bipolares, pasando por trastornos de estrés postraumático, trastornos obsesivo-compulsivos, etc… ¿Cuál de estos problemas te parece un “loco”? A mí, ninguno… Pero bueno, a la gente le sigue dando vergüenza acudir a pedir ayuda por el estigma que creen da y por el miedo a lo que dirán. Es como un médico, un médico puede tratar desde un resfriado o un golpe en la rodilla hasta un cáncer, pero ir a ver al médico no te va a dar el cáncer, o lo tienes o no lo tienes, pedir ayuda no cambia eso. Y aún así el mismo miedo se tiene con ir al médico, porque si vas… “te encuentran siempre algo”. Y de todas maneras si vamos a guiarnos por ese tipo de pensamientos, vale decir que “los locos son felices” (otro dicho popular), así que… “de perdidos al río”.

7- “No me psicoanalices”

Esta la oímos cada dos por tres. El psicoanálisis es UNA de muchas corrientes psicológicas y no necesariamente todos los psicólogos tenemos esa orientación. Y si lo hiciéramos probablemente no dedicaríamos nuestro tiempo libre y esfuerzo a hacerlo gratis en los tiempos de ocio y descanso. No, nadie te está psicoanalizando, respira tranquilo… Aunque el hecho de que te de miedo probablemente indica que ocultas algo!

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¿Por qué lloramos?

Llorar, indudablemente, es derramar lágrimas, y lo podemos hacer todo el día a causa de un afecto muy vivo, como ocurre en la muerte de un ser querido o, paradójicamente, de gozo, especialmente si nos toca la lotería, o un hijo aprueba los angustiosos exámenes de selectividad.
Parece ser que la cantidad de lágrimas no tiene una relación directa con el dolor que sentimos, y a que sucesos aparentemente inocuos nos producen un baño de lágrimas, mientras que otros con dolor profundo apenas nos dejan esbozar un ligero lagrimeo imperceptible. En ese mismo sentido, los niños son de lágrima fácil, las mujeres también más que los hombres, los ancianos dicen que se comen sus lágrimas, mientras que las lágrimas de cocodrilo son una realidad y no una frase.
Por que lloramos

Lo más probable es que las lágrimas sean un mecanismo de expulsión para nuestros sentimientos, de la misma manera que lo son los gritos o el sudor, los cuales empleamos de manera inconsciente para liberarnos de algo que nos hace daño. Pero lo curioso del caso es que también podemos emplear el lloro para liberarnos de una tensión emocional o para expresar nuestra alegría, del mismo modo que podemos emplearlo para implorar ayuda, coaccionar a otra persona o, simplemente, para lubricar un ojo reseco o expulsar un cuerpo extraño. Todo ello nos deja bien claro que las lágrimas son un extraordinario mecanismo corporal que puede solucionar muchas cosas.

En muchas ocasiones lloramos demasiado poco en relación al dolor y en otras circunstancias tanta lágrima no está justificada y sin embargo parece que nos recreamos en la cantidad, hasta el punto de que alguien nos cede su pañuelo. Lloramos también de rabia, por pura hipocresía (así disimulamos), falsamente (Nerón fue un ejemplo de ello), sin una causa que lo justifique (lágrimas de cocodrilo, dicen), por cuestiones de imaginación (somos los protagonistas de una película ficticia), y en sueños (es el lloro más profundo de todos). 

lloramosTambién es frecuente que lloremos antes de que nos hagan daño (los niños lloran antes de que les pongan la inyección), durante el daño (lógico), después de ello (el recuerdo nos traiciona), por pura ternura (un recién nacido), y ya lo hemos dicho, de felicidad (cuando nos toca la lotería). Lloros psicológicos ocurren durante la marcha y el regreso de un ser querido (chocante, pero cierto), voluntariamente (para buscar consuelo), involuntariamente (podemos quedar en ridículo), y puramente fisiológicos, como cuando estamos cocinando (la cebolla, ¿recuerdan?). 

Todas estas situaciones y algunas docenas más, solamente se dan en el ser humano y esto que nos debería hacer felices nos importuna bastante. No siempre es agradable que los demás conozcan nuestras emociones, aquello que pertenece solamente a nosotros. Con las lágrimas nuestro mecanismo de defensa queda a merced del enemigo, del interlocutor, y ya no podemos disimular. Si nos aman aprovecharán para darnos un beso, pero si nos odian será la señal para atacarnos sin piedad.

Sin embargo, y al margen de todas las consideraciones anteriores, lo más increíble es que podemos llorar lo mismo de felicidad que de tristeza, dormidos que despiertos, cuando alguien muere y cuando otro nace.

¿Más lágrimas es igual a mayor sensibilidad?

Aparentemente sí. Qué duda cabe que hay personas duras, tercas y con tan poca humanidad que no derramarán una lágrima ni por la muerte de un familiar cercano, mucho menos por el dolor ajeno. Se diría que no tienen lágrimas y que no sienten el dolor, pero lo que se ha podido comprobar es que todo el mundo llora, interna o externamente, y la única diferencia está en la capacidad de sentir aflicción por las cosas que ocurren a nuestro alrededor, en la mayor o menor sensibilidad.

Si no existieran personas sensibles la humanidad quizá no existiría ya. La solidaridad para con los demás, la ayuda al débil, al recién nacido, la protección a los ancianos, al que tiene hambre o el cuidado a los enfermos, son actos que han mantenido al hombre en la Tierra y ello ha sido posible porque existen personas sensibles.

Pero aunque existe una mayor facilidad para las lágrimas en una buena persona que en otra dura de corazón, no todo lo que reluce es oro. Ni la persona que más llora es mejor, más humana, ni el que menos llora es porque no tiene sentimientos.

Sufre más el que expresa mudamente, sin palabra ni lágrima, su dolor, que aquél que sueltan el caudal acuoso al menor problema

Lo que si es importante para diferenciar el hipócrita del honrado, al menos en cuanto a lloros se refiere, es el motivo por el cual llore. Debemos desconfiar de quienes lo utilizan como soborno o manera de conseguir sus fines y mirar detenidamente los ojos de quienes pensamos están sufriendo pero no lloran. Un simple vistazo a unos ojos humedecidos son prueba suficiente del dolor y la sensibilidad. 

Por tanto, y de manera resumida, podemos admitir que quien más llora es al menos más débil y que cuando una persona poco dada a las lágrimas llora lo hace sinceramente, para mitigar su dolor interno. También podemos tener en cuenta la espontaneidad, aquél lloro explosivo, sin meditación y que brota a pesar de que la voluntad lo trata de reprimir. Esas personas que no deseaban llorar, al menos en público, esconden la cara, no les gusta el consuelo y hasta suelen pedir disculpas por sus lágrimas. Una v ez pasada la crisis se avergüenzan de haber demostrado su debilidad y prefieren unos minutos de soledad. Al menos a ellos les podemos considerar sinceros.

¿Por qué lloramos de felicidad?

Si admitimos que las lágrimas sean una válvula de escape para nuestras emociones, para expulsar aquello que hace daño, nos cuesta difícil entender que también puedan ser una manifestación de nuestra alegría. En numerosas ocasiones, después de estar sometidos a una tensión muy intensa (el ingreso en la UCI de un ser querido o el retorno al hogar de un hijo que se había extraviado), nos hemos visto envueltos en lágrimas de alegría por la resolución feliz del problema.

Este hecho es fácilmente explicable y a que anteriormente nuestro organismo estuvo sometido a un estrés intenso, acumulado, sin posibilidad alguna de liberarnos de él y a que la situación conflictiva no había desaparecido. Una vez resuelta, llorar nos liberaba de manera inmediata y mejor que cualquier razonamiento de nuestra sobrecarga. Sin embargo, no todo el mundo reacciona igual ante estos hechos y a que hay quien llora desde que tiene noticias del drama, otros buscan quienes les consuelen con cariño o palabras, mientras que la mayoría dan saltos de alegría cuando todo ha finalizado. ¿Por qué, entonces, hay quien deja brotar un chorro de lágrimas en momentos de alegría?. Pudiera ser que el secreto estriba en la capacidad de cada uno para acumular la situación de estrés sin tener necesidad de liberarla en esos momentos. Si una persona, cuando le comunican la mala noticia, empieza a gesticular, a lamentarse, llorar, a buscar ayuda moral de cuantas personas le rodean, es lógico que cuando la tensión ha desaparecido y a no necesite expulsar nada y pueda manifestar su alegría con risas o saltos. 

Pero aquellas personas que han tratado de encajar el problema en su interior y mantener la calma para poder comportarse de manera eficaz y no agudizar aún más el problema, deberán expulsar cuanto antes su tensión y para ello nada mejor que un lloro espontáneo.

Podemos llorar de felicidad por un problema que no sabemos si se resolvería satisfactoriamente, pero también lo podemos hacer cuando nos comunican una buena noticia, inesperada. En estos casos no había tensión previa, no había ningún problema que nos preocupara y ni siquiera esperábamos tan buena nueva. La felicidad nos llega así, de improviso, pero tan alta y repentina que nos cuesta encajarla.

porque lloramosEn ese momento nuestro cuerpo está nuevamente sometido a una situación de estrés intensa y si no lo solucionamos podemos enfermar de la misma manera que cuando la situación es desagradable. Las noticias de personas que han fallecido cuando les han comunicado un premio en la lotería, el retorno de un familiar lejano o cuando están haciendo el amor, no son nuevas y podríamos decir que las sepulturas también están llenas de personas que han muerto en un ataque de felicidad. Los ancianos son especialmente sensibles a ello y sino somos prudentes podemos provocar su muerte el día de su fiesta de cumpleaños o cuando les llevamos de vacaciones. 

Su capacidad de soportar el estrés de la felicidad es muy pequeña y debemos darles las buenas noticias poco a poco. La solución ante esta situación y a la hemos apuntado: cuando la felicidad desborde nuestra capacidad de asimilación lo mejor es ponernos a llorar de alegría. Seguiremos siendo felices pero sin dolor físico.

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¿Que pasa en el cerebro mientras la persona convulsiona?



Se puede definir la convulsión como accesos de movimientos musculares involuntarios mas o menos violentos, con perdida brusca e inexplicable de consciencia.

Las convulsiones son descargas eléctricas anormales del cerebro que pueden afectar un área focal pequeña del cerebro, o el cerebro entero (generalizada). Durante esta alteración temporal de la conducta y conciencia la persona pierde el conocimiento, todo su cuerpo se sacude, puede morderse la lengua o perder el control de su vejiga. Al cabo de dos o tres minutos se detienen los movimientos convulsivos y en muchos casos se pueden retomar las actividades habituales después de un periodo de descanso. Según la región del cerebro que se encuentre afectada se presentaran distintos de crisis.


Durante una crisis, las neuronas pueden emitir señales hasta 500 veces por segundo, lo cual es mucho más rápido que la tasa normal, los músculos de la persona se contraen y se relajan en forma repetitiva. También se presentan variaciones en el patrón respiratorio, por lo que podemos apreciar al paciente con cambios de coloración de su piel, pálida, azul o oscura, la cual es transitoria.

En ciertas personas, esto solo ocurre ocasionalmente, pero en otras, puede ocurrir hasta cientos de veces en un día.


Que pasa en el cerebro mientras la persona convulsionaLas convulsiones pueden ser sintomáticas o secundarias, es decir, desencadenadas por un estímulo transitorio que afecte a la actividad cerebral (hipoglucemia, traumatismos, fiebre, infección del sistema nervioso central), o de carácter idiopático sin relación temporal con un estímulo conocido; cuando éstas últimas tienen un carácter recurrente se utiliza el término epilepsia.

¿Qué causa una convulsión?

Las convulsiones provocadas son causadas por algo que afecta al cerebro solamente por un periodo corto de tiempo. Algunos ejemplos son:

Fiebre

Bajo nivel de azúcar en la sangre
Infección o lesión cerebral
Ingestión de venenos u otras sustancias tóxicas


¿Cual es el tratamiento? 

Saber qué hacer y cómo mantener segura a la persona durante una convulsión es muy importante. Muchas personas no necesitan medicamento después de tener solamente una convulsión ya que podrían no tener más. La mayor parte del tiempo los doctores no comenzarán el tratamiento con  medicamentos hasta que no tenga 2 o más convulsiones. El doctor dará el tratamiento  de acuerdo a la edad, estado de salud en general, historial médico y tipos de convulsiones.

Cómo ayudar:

 Permanezca junto a la persona, mantenga la calma.
 Anote el tiempo/duración de la crisis convulsiva.
 Proteja a la persona para que no se haga daño, retire los objetos peligrosos del área. Póngale algo blando debajo de la cabeza. 
Aflójele la ropa ceñida.
 Con delicadeza póngalo de costado, tan pronto como sea posible ayúdele con la respiración
 Establezca comunicación con la persona para cerciorarse que ha recobrado el conocimiento
No trate de poner algo entre los dientes.
 Tranquilice a la persona.
 Mantenga alejados a los observadores.
 No restrinja los movimientos de la persona.
 No le ponga nada en la boca a la fuerza.
 No le dé agua, tabletas o comida hasta que haya recobrado el conocimiento
Video - ¿Cómo actuar ante una Convulsión?

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¿Cuando comienza a soñar un niño?

Cuando comienza a soñar un niño

¿Cuando comienza a soñar un niño?

Durante el último trimestre del embarazo, el feto ya tiene todos los órganos necesarios para sobrevivir. En estos tres últimos meses se produce una maduración de las estructuras que ya están creadas y han empezado a funcionar, así, aumenta la actividad cerebral y se distinguen momentos de sueño y de vigilia. 

Se han descrito en el recién nacido seis posibles estados: sueño tranquilo o profundo, sueño ligero o activo, somnolencia, alerta inactiva, alerta activa y llanto, que van aumentando a medida que va creciendo el cerebro.

Allan Hobson (Mente y Conciencia, 2000) señala que "No existe evidencia alguna que demuestre cuando alguien empieza a soñar, porque el soñar es una experiencia psicológica, pero sabemos que el sueño REM comienza en el útero.

Aunque no podemos saber si los bebés sueñan, sí parece que durante el sueño activo se realizan conexiones neuronales. Además, esta actividad podría suplir la escasa estimulación externa que el bebé recibe en los primeros momentos de vida manteniendo el sistema nervioso en activo.

Se cree que los argumentos de los sueños empiezan a producirse cuando el niño empieza a hablar. Éste también es el momento en el que puede explicar sus sueños y, al contarlos, distinguir cada vez con mayor claridad las experiencias diurnas de las nocturnas.

un niño comienza a soñarEl límite entre los sueños y la realidad todavía no está tan definido como en los adultos y en los niños más mayorcitos. Los niños, durante el sueño, viven sensaciones reales y tienen imágenes claras de las personas. Precisamente, porque confunden estas dos dimensiones, los niños no piensan que tienen que explicar lo que han soñado. Sin embargo, si se le habla del tema, el niño se habitúa a distinguir lo que pertenece a la noche de lo relacionado con el día.
Los ciclos del sueño en los niños

Como padres, psicólogos o cualquier rama que implique la interacción con niños debemos conocer los ciclos del sueño que permitirán identificar posibles trastornos que afecten el desenvolvimiento del niño.


Aunque los ritmos del bebé en un principio no coinciden con los del adulto, poco a poco se van sincronizando. Los recien nacidos pueden pasar 18 horas durmiendo, con pequeños periodos de vigilia intercalados.

"La falta de sueño ocasiona un aumento de ansiedad e irritabilidad en la persona, al igual que provoca una disminución en la capacidad intelectual, perdida de memoria y de reflejos"
A los tres meses el tiempo de sueño tranquilo dobla al de sueño activo.

Aunque no podemos saber si los bebés sueñan, sí parece que durante el sueño activo se realizan conexiones neuronales. Además, esta actividad podría suplir la escasa estimulación externa que el bebé recibe en los primeros momentos de vida manteniendo el sistema nervioso en activo.


Hacia los ocho y diez años suelen dormir entre nueve y diez horas seguidas, los que mejor duermen son los preadolescentes, de diez a doce años, que pasan gran parte de su sueño en la fase de sueño profundo.

En el adulto, el sueño puede ser de siete a ocho horas, mientras que un anciano de setenta años suele dormir solo seis horas, y su sueño es mas superficial y con diversos despertares.



promedio de horas de sueño


¿Para que sirve el sueño?

Durante el sueño, en nuestro cerebro tienen lugar importantes cambios en las funciones corporales (respiración, frecuencia cardíaca, etc) y en los procesos mentales, indispensables para el equilibrio psíquico y físico del individuo.

Se ha demostrado científicamente que dormir es una actividad absolutamente necesaria para el ser humano, siendo una necesidad básica como comer y respirar, tal como lo señala Maslow en su Pirámide de Necesidades.



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Beneficios de colocar un cubo de hielo en la nuca

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Conoce los beneficios de colocar un cubo de hielo en la nuca:

¿Se imagina que un solo cubito de hielo puede hacerle parecer más joven y aumentar su energía? Además de esto, los cubitos de hielo pueden utilizarse para equilibrar ciertos trastornos.
Sin embargo, los cubitos de hielo no tienen la misma potencia en cada parte del cuerpo. Para obtener los resultados óptimos, hay que localizar el punto de presión ideal. Busque el punto que se encuentra justo en la confluencia de la cabeza y el cuello. En la acupuntura china, este punto se conoce como Feng Fu.

Método

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Siga estas sencillas instrucciones y disfrute de los beneficios de este tratamiento:

Acuéstese sobre su vientre y coloque un cubito de hielo directamente sobre la zona Feng Fu, o en la cavidad de la parte posterior de su cabeza. Sentado también se puede hacer. Sostenga el cubito de hielo en ese lugar durante 20 minutos. Puede utilizar un vendaje, una bufanda o cualquier otra cosa que encuentre útil para asegurar el cubito de hielo.
Repita este tratamiento por la mañana antes de comer o beber cualquier cosa y por la noche antes de irse a la cama, pero debe hacer un descanso de 2 días entre los tratamientos.

Al principio puede sentir frío, pero al cabo de 30 o 40 segundos debe sentir cómo el calor va directo al punto Feng Fu. Tenga cuidado con la euforia que experimentará los primeros días, gracias a la liberación de endorfinas en el torrente sanguíneo.

Beneficios:

– Dormirá mejor.
– Estará de buen humor y tendrá vitalidad.
– Tendrá una digestión apropiada.
-Se despedirá de los resfriados (se utiliza el mismo tratamiento para disminuir la alta temperatura del cuerpo).
– Alivio en casos de dolor de cabeza, dolor de muelas o dolor en las articulaciones
Utilice este tratamiento contra estas enfermedades:
-Enfermedades respiratorias.
-Enfermedades cardiovasculares.
-Enfermedades neurológicas y cambios degenerativos en la columna vertebral.
-Enfermedades gastrointestinales, e infecciones de transmisión sexual.
-Mal funcionamiento de la glándula tiroides.
-Artritis, hipertensión e hipotensión.
-Asma bronquial.
-Problemas con el tracto gastrointestinal, obesidad y desnutrición.
-Celulitis (especialmente en una etapa temprana)
-Ciclo menstrual irregular e infertilidad.
-Trastornos psico-emocionales, estrés, fatiga crónica, depresión, insomnio.

Hay que tener en cuenta que este tratamiento no cura ninguna enfermedad. Al tratar el punto Feng Fu mantendrá el equilibrio fisiológico, rejuvenecerá su cuerpo y fortalecerá su organismo.
No utilice este tratamiento si está embarazada, tiene un marcapasos, epilepsia o esquizofrenia.

En la medicina china, el cuerpo es considerado como un sistema de energía, y la acupuntura y los masajes afectan en el flujo de energía y la función de sus órganos.

5 errores que tu cerebro comete cada día

errores que tu cerebro comete cada día
Solemos pensar que nuestro cerebro es una máquina perfecta pero lo cierto es que no es así, comete muchos errores y ni siquiera nos percatamos de ellos. Nuestra mente está llena de estereotipos y creencias, que mediatizan la manera en que comprendemos y vivimos el presente. Esas experiencias pasadas terminan convirtiéndose en una cárcel que nos limita y hace que cometamos errores.

La buena noticia es que si prestamos atención a estos patrones, podremos evitar muchos de los errores que nuestro cerebro comete cada día.




1. Prefieres mantener el confort antes que perseguir tus sueños

¿Eres de las personas que sigue viendo un filme, aunque no te guste, solo porque has pagado la entrada? La mayoría de nosotros decidimos quedarnos en el cine, aunque no disfrutemos de la película en vez de salir y hacer algo que nos resulte más agradable. ¿Por qué? Simplemente porque queremos que el dinero que hemos gastado valga la pena.

Este ejemplo indica que tenemos una tendencia natural a evitar las amenazas, en vez de a maximizar las oportunidades porque de esta forma tenemos más probabilidades de sobrevivir. Esa tendencia ha pasado de generación en generación, imprimiéndose en nuestro cerebro, por lo que preferimos minimizar las pérdidas antes que maximizar las oportunidades.

Una manera para escapar de esta tendencia consiste en preguntarnos qué queremos hacer realmente, qué nos produce verdadera satisfacción o felicidad.

2. Inclinas las probabilidades a tu favor, a despecho de las matemáticas

Imagina esta situación: lanzas una moneda al aire, que tiene 50/50 oportunidades de salir cara o cruz. Digamos que durante las últimas 25 veces consecutivas ha salido cruz. Sin duda, la próxima vez que tires la moneda saldrá cara. ¿No?

En realidad no es así. Sigue habiendo un 50/50 probabilidades de que salga cara o cruz. Las últimas 25 veces no afectan las probabilidades. Sin embargo, a pesar de eso, tenemos la creencia irracional de que las probabilidades cambian debido a los resultados pasados. Es por ello que muchas personas apuestan siempre por el mismo número.

La solución para esta creencia irracional es muy sencilla: no te dejes llevar por la emoción del momento, respira y reflexiona.
5 errores que tu cerebro comete

3. Prestas más atención a los datos que reafirman tus creencias

¿Te has percatado de que apenas te compras un coche o un vestido nuevo, lo ves por doquier? Por supuesto, no se trata de que de repente todas las personas han decidido comprarse el mismo artículo sino de que tú lo notas más. Esto se debe a que nuestro cerebro busca la información que le sirve para confirmar la realidad o las creencias ya existentes.

En el ámbito de la Psicología este fenómeno se conoce como “sesgo de confirmación” y hace referencia a nuestra tendencia a prestarle atención a aquellos datos que confirmen lo que ya sabemos y a obviar o evitar la información que puede generar un conflicto en nuestro sistema de creencias.

La mejor manera para combatir los sesgos cognitivos consiste en reconocerlos y decidir, conscientemente, explorar otros puntos de vista, cuanto más alejados del nuestro, mejor. 

4. Te convences de que tus malas decisiones son buenas

Entras a una tienda, te enamoras de un par de zapatos o de un bolso y lo compras. Sin embargo, apenas llegas a casa, comienzas a sentir remordimientos porque sabes que en realidad no lo necesitabas y que el gasto ha sido considerable. Sin embargo, inmediatamente buscas razones que apoyen tu decisión, que te hagan sentir bien. Es lo que se conoce como disonancia cognitiva.

Este fenómeno se produce cuando por nuestra mente pasan dos ideas opuestas con las que no podemos lidiar. Entonces nuestro cerebro escoge la que resulta más conveniente para mantener nuestro equilibrio emocional, la que nos disturba menos, aunque ello signifique cambiar un poco la realidad. 

Para lidiar con este error debemos ser conscientes de nuestra tendencia a racionalizar las malas decisiones. También es importante que aceptemos que una mala decisión no nos convierte en malas personas.

5. Confundes los criterios de selección con los resultados

¿Piensas que universidades como Harvard generan profesionales brillantes? ¿Crees que las personas que anuncian los productos adelgazantes están delgadas porque los utilizan? ¿Crees que las actrices tienen un cutis perfecto porque usan las cremas antiedad que promocionan? Si tu respuesta es positiva, probablemente estás confundiendo los criterios de selección con los resultados.

Tomemos el ejemplo de las universidades más famosas. Estas tienen criterios de selección muy rígidos gracias a los cuales solo permiten el acceso a estudiantes realmente brillantes. Por tanto, es cierto que su plan de estudios puede ser bueno, pero los estudiantes ya eran excelentes. Lo mismo ocurre con las personas que aparecen en los anuncios, no son bellas y delgadas porque usen el producto sino porque ya lo eran antes.

Se trata de un error muy importante, quizás uno de los más importantes de todos los que cometemos a diario, porque el hecho de atribuir erróneamente el éxito también implica que seguiremos un camino equivocado para alcanzarlo. Para escapar de este sesgo debemos aprender a leer más allá de los mensajes directos que nos envían continuamente y preguntarnos qué hay más allá de lo que vemos.

¿Por qué las personas se aburren?

por que las personas se aburren

Sandi Mann es una de las pocas personas que han convertido el aburrimiento en un oficio. 
Los voluntarios que visitan su laboratorio se exponen a la posibilidad de tener que ejecutar tareas nada emocionantes, como copiar interminables listas de números telefónicos.
La mayoría lo tolera de buen grado, dice, pero la manera como se acomodan constantemente en el asiento y sus bostezos regulares demuestran que no lo están disfrutando para nada.
Su agonía es ganancia para la ciencia, sin embargo: Mann quiere entender el profundo efecto que el aburrimiento tiene sobre la gente.
Hasta ahora, es una de las pocas psicólogas que ha explorado un territorio tan denso. "Es la Cenicienta de la psicología", dice. Después de todo, admitir que se está estudiando el aburrimiento podría ser un poco aburrido. Pero eso está lejos de ser verdad.
Resulta que el aburrimiento puede ser un estado mental peligroso y perturbador que afecta la salud y hasta reduce la expectativa de vida en años.
Además, la investigación de Mann también sugiere que sin el aburrimiento no sería posible lograr hazañas creativas.
Morirse de aburrimiento
El aburrimiento es una parte tan grande de la existencia cotidiana que sorprende saber lo poco que ha sido estudiado.
Pero quizás sea su prevalencia lo que explique por qué los científicos se han tardado en explorar la sensación.
"Cuando estás nadando en algo, quizás no te des cuenta de cuán importante es", dice John Eastwood, de la Universidad York en Canadá, uno de los primeros académicos en interesarse en la materia.
Una de las ideas equivocadas más comunes es que "sólo las personas aburridas se aburren".
Cuando Eastwood se propuso estudiar las razones del aburrimiento, encontró que hay dos tipos característicos de personalidad que tienden a sufrir de tedio y ninguno de las dos es particularmente soso.
El aburrimiento con frecuencia viene de la mano de una actitud naturalmente impulsiva por parte de quienes están buscando constantemente nuevas experiencias.
Para estas personas, una vida tranquila simplemente no es una montaña rusa lo suficientemente intensa como para capturar su atención. "El mundo es crónicamente poco estimulante", dice Eastwood.
La segunda clase tiene casi exactamente el problema contrario. Para ellas, el mundo es un lugar temible, así que se encierran en sí mismas.
"Debido a su alta sensibilidad al dolor, se retraen", dice el científico. Pero no siempre están satisfechas con ello, de lo cual resulta un aburrimiento crónico.
Aburrimiento y autodestrucción
Casi desde el principio, quedó en claro que cualquiera de estos estados puede empujar a la gente a hacerse daño. Estudios han vinculado la inclinación al aburrimiento con una tendencia a fumar, beber demasiado y consumir drogas.
personas aburridasEso sin hablar de comportamientos más mundanos pero igualmente poco saludables, como comer para superar el tedio.
"El aburrimiento es lo que está impulsando la industria de los dulces y chucherías", dice Mann, quien trabaja con la Universidad de Central Lancashire, en Reino Unido.
El efecto general del aburrimiento en la expectativa de vida también puede ser drástico. Un conocido estudio en Reino Unido que siguió a funcionarios de mediana edad encontró que quienes tenían más probabilidades de aburrirse tenían un 30% más de chance de morir en los siguientes tres años.
Esto es un enigma para los psicólogos evolutivos. Las emociones deberían evolucionar para el beneficio, no para empujar a la autodestrucción.
"El hecho de que el aburrimiento sea una experiencia cotidiana sugiere que debería servir para algo", dice Heather Lench, de la Universidad Texas A&M.
Después de todo, sentimientos como el miedo pueden ayudar a evitar el peligro, mientras que la tristeza puede ayudar a evitar que se cometan errores en el futuro. ¿Qué consigue el aburrimiento?
Con base en la evidencia recopilada hasta ahora, Lench sospecha que el aburrimiento se encuentra detrás de una de las características más importantes: la curiosidad.
El aburrimiento, dice, evita que se caiga siempre en lo mismo e impulsa a ponerse nuevas metas o a explorar nuevos territorios o ideas.
En ocasiones, la búsqueda de una vía de escape puede llevar a tomar riesgos que eventualmente causan daño.
Un equipo de investigadores dejó una vez a un grupo de personas solas en una habitación por 15 minutos con un botón que les permitía administrarse un choque eléctrico en el tobillo. Muchos apretaron el botón, al parecer porque era la única forma de romper el tedio.
Pero la parte positiva es que también puede incrementar la motivación.
En el caso de los voluntarios que copian números de teléfono, Mann encontró que su hastío elevó su desempeño en pruebas de creatividad, como la búsqueda de usos innovadores para objetos de uso común.
La investigadora sospecha que el tedio llevó a sus mentes a deambular, lo que lleva a formas de pensar más asociativas y creativas. "Nos permite dar saltos de imaginación", dice.
Asumir el tedio
En virtud de sus beneficios, Mann piensa que no se debería temer al aburrimiento cuando ataca.
"Debemos asumirlo", dice. "En vez de decir 'estoy aburrida' cuando estoy atrapada en el tráfico, pongo música y dejo que mi mente divague, a sabiendas de que es bueno para mí".
Eastwood es menos entusiasta acerca de los beneficios del fastidio; más bien advierte que se debe tener cuidado cuando se busca un escape inmediato.
"El sentimiento es tan negativo que la gente corre a eliminarlo. Necesitamos escuchar la emoción y preguntarnos qué está tratando de decirnos", señala.
Por ejemplo, buscar una gratificación inmediata a través del teléfono o la tableta puede ser contraproducente.
"Vivimos en una sociedad dominada por la tecnología, en la que estamos demasiado estimulados, constantemente afectados por las interrupciones. Eso nos pone en una especie de cinta para correr: nos la pasamos esperando cosas que reaviven nuestra curiosidad cada vez más fáciles y más rápidas. Pero es posible que esto nos cause, en realidad, más aburrimiento", dice el especialista.
El especialista sugiere que quizás sea mejor preguntarse qué está ocasionado el problema de fondo.
Su trabajo sugiere que enseñarle a la gente cómo sentir que sus vidas tienen un propósito y un significado más grandes tiende a hacer que se sientan menos aburridas, según constatan pruebas subsecuentes.
Aburrirse puede parecer una molestia superficial, pero podría ser un síntoma de una crisis existencial más profunda.
Si te sientes aburrido, quizás sea un buen momento para revaluar tu vida y tus objetivos... y repensar qué quieres decir exactamente cuando dices que estás fastidiado.