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Técnicas Mindfulness y Relajación


Mindfulness PDF

La relajación es probablemente la técnica más utilizada en las intervenciones psicológicas, siendo un elemento fundamental en algunos procedimientos. Probablemente es también uno de los procedimientos que tiene una aplicabilidad más diversa, siendo muy pocos los problemas o trastornos que no se pueden beneficiar de un forma u otra, de sus efectos. La relajación tiene como objetivo reducir el estado de activación fisiológica, facilitando la recuperación de la calma, el equilibrio mental y la sensación de paz interior.

Por su parte, el Mindfulness o atención plena consiste en el proceso de observar expresamente cuerpo y mente, de permitir que nuestras experiencias se vayan desplegando momento a momento y de aceptarlas como son. La persona que practica mindfulness aprende a observar y aceptar los pensamientos, las sensaciones y las emociones que experimenta. A través de la observación se desidentifica, genera perspectiva y los trasciende. 

El origen de las técnicas de relajación y respiración se sitúa en la cultura oriental vinculado a prácticas religiosas del hinduismo que pretenden a través de la meditación conseguir la contemplación, la sabiduría, la calma mental y la relajación corporal unidas al control respiratorio. 





Algunos cambios fisiológicos durante los estados de relajación son los siguientes: 

1. Cambios en el patrón electroencefalografico, de ritmos alfa y beta .
2. Incremento de la circulación sanguínea cerebral.
3. Descenso del consumo metabólico de oxígeno.
4. Disminución del metabolismo basal.
5. Relajación muscular.
6. Vasodilatación arterial periférica.
7. Regulación del gasto cardíaco (sangre total circulante por minuto).
8. Disminución de la intensidad y frecuencia del latido cardíaco.
9. Disminución de la presión arterial.
10. Cambios respiratorios: disminución frecuencia, aumento en profundidad, y
regulación del ritmo respiratorio.
11. Aumento de la amplitud y capacidad inspiratoria.
12. Disminución de la presión arterial parcial de O2 y aumento de la de CO2.
13. Aumento de la serotonina.
14. Disminución de la secreción adrenalina y noradrenalina
15. Disminución de los índices de colesterol y ácidos grasos en plasma.

De esta forma, una persona en estado de relajación experimenta:

1. Respiración tranquila, profunda y rítmica.
2. Relajación muscular.
3. Sensación de calor interno y cutáneo.
4. Latido cardíaco rítmico y suave.
5. Reducción del nivel de ansiedad.
6. Mejoría de la percepción del esquema corporal.
7. Sensación de paz y equilibrio mental.

Indicaciones generales para la práctica de la relajación progresiva

1. Se trata de seguir una secuencia ordenada y procurar que sea la misma en todas las ocasiones (comenzando por las manos y acabando por los pies, o viceversa). Si se olvida algún músculo por tensar y relajarse, se aconseja continuar con el siguiente. No obstante, para evitar los olvidos lo más adecuado es hacer un repaso mental de los músculos antes de comenzar la relajación.

2. El tiempo de duración de la tensión deber ser de unos cuatro segundos aproximadamente, para pasar inmediatamente a relajar el músculo dejándolo suelto, como si se separara de repente de los tendones que lo sujetan. Debe mantenerse el músculo relajado durante unos quince segundos aproximadamente antes de tensar de nuevo.

3. Lo que se pretende al tensar un músculo es facilitar la distensión, por lo que no se debe tensar con demasiada fuerza pues se pueden producir contracturas y malestar. Al relajar debe soltarse el músculo de repente, no hay que distenderlo lentamente pues ello requiere un control mayor de los músculos antagonistas.

4. Es útil imaginar en cada momento los músculos que está tensando y relajando, su forma, especialmente cuando el músculo está relajado, y notar cómo se sigue distendiendo por sí mismo después de soltarlo.

5. Es aconsejable concentrarse durante un tiempo en la agradable sensación de relajar cada músculo.

6. Una vez que han relajado todos los músculos, es aconsejable hacer un repaso mental de ellos, comenzando del final al principio de la secuencia Se facilita así la auto-exploración de las partes que no se haya logrado relajar convenientemente, no siendo preciso tensar ningún músculo en esta fase.

ALGUNOS EJERCICIOS PRÁCTICOS DE RESPIRACIÓN

Relajación profunda:

1. Elija un lugar tranquilo, ventilado y en el que no pueda entrar nadie de improviso. Respecto al ruido, si los sonidos son familiares, bien conocidos, no hay problema porque conseguirá aislarse de ellos.

2. Póngase tumbado boca arriba, con los pies ligeramente separados, los brazos a lo largo del tronco, las manos relajadas y la cabeza suelta, inclinándose de manera natural. No ponga almohadones ni colchones debajo de su cuerpo.

3. La boca suelta, semiabierta, los ojos semicerrados y la mente concentrada en relajar el cuerpo.

4. Haga tres respiraciones profundas y completas.

5. Cada vez que saque el aire de sus pulmones afloje un músculo, hasta que hay a conseguido relajar todos.

6. Concéntrese entonces en lograr no sentir ninguna parte de su cuerpo, como si su alma hubiera salido flotando de él.

7. Cuando consiga todo lo anterior sitúe su mente solamente en la respiración y trate de lograrla cada vez más lenta y profunda.

8. Si y a cree que ha conseguido dominar totalmente su cuerpo deberá ahora guiar sus pensamientos, al principio solamente observando las imágenes que acuden a su mente, sin analizarlas.

9. Ahora es el momento de vaciar sus pensamientos, de que se haga el silencio en su mente y que sus emociones no existan, ni siquiera las buenas.

Si ha conseguido todo lo anterior, también conseguirá aislarse tanto del exterior que y a no perciba sonido alguno y ni siquiera la luz entre en sus ojos. La oscuridad y el silencio más absoluto llegarán a Usted En ese momento y si su experiencia es muy alta conseguirá integrarse con el universo.


                                    Respiración depurativa

1. En pie, piernas separadas y manos en la espalda. Inspiramos profundamente y retenemos el aire el doble del tiempo.
2. Expulsamos el aire como si tratásemos de apagar una cerilla, sin hinchar los carrillos, y tratando de sacar totalmente el aire de los pulmones.
3. Cuando creamos que y a no nos queda más aire y antes de inspirar, sacaremos todavía el aire residual mediante una fuerte contractura abdominal.


Respiración energética

Técnicas de Mindfulness y Relajación (PDF)
1. En pie, piernas separadas y brazos sueltos a lo largo del cuerpo.

2. Inspiramos profundamente y retenemos el aire.
3. Elevamos los brazos hacia el f rente hasta que lleguen a la horizontal.
4. Cerramos las manos con fuerza y después todo el brazo con una fuerte tensión, mientras que los doblamos a la altura de las clavículas.
5. Sin aflojar la tensión los extendemos al frente de nuevo como si empujáramos una pared invisible.
6. Los retraemos con la misma tensión y los ponemos a los costados.
7. Soltamos el aire con fuerza.
8. Descansamos y respiramos con normalidad.

Observación Consciente.


Recoge un objeto que tengas a tu alrededor. Puede ser una taza de café o un lápiz, por ejemplo. Colócalo en tus manos y permite que tu atención sea totalmente absorbida por el objeto. Solo observa.
Notarás una mayor sensación de estar presente en “el aquí y ahora” durante este ejercicio. Te vuelves mucho más consciente de la realidad. Observa cómo tu mente libera rápidamente los pensamientos del pasado o del futuro, y lo diferente que te sientes al estar en el momento presente de una manera muy consciente.

Atención plena o mindfulness. La observación consciente es una forma de meditación. Es sutil, pero poderosa. Inténtalo.


Contar 10 segundos.


Cierra los ojos y concéntrate únicamente en contar hasta diez. Si tu concentración tiende a dispersarse, empieza de nuevo en el número uno. 


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Sexting escolar: Igual de peligroso que el Bullying

sexting


El sexting es una nueva modalidad gracias a la tecnología que tienen los menores en sus manos y que usan a diario: las cámaras digitales, celulares o tabletas con cámara.

"Es el intercambio de imágenes tomadas por el menor a si mismo o  un compañero/a con su consentimiento"

Lo peculiar de dichas imágenes es que son desnudos de cuerpo entero, partes del cuerpo o sus zonas intimas que luego son intercambiadas o enviadas entre compañeros de clase.

Esta modalidad a pesar de llevar un tiempo en el medio escolar no es considerada Bullying o acoso, ya que es un acto de compartir voluntario. El primer impulso para enviar dichas fotografías es "ingenuo" ya que el receptor promete nunca jamas divulgarlas y reservarse el secreto dichas imágenes. Esto es así hasta que en medio de la inmadurez, el receptor decide divulgar las fotos entre sus amigos y publicarlas abiertamente, ya sea de manera voluntaria o sencillamente porque se le pierde el celular y las publican, o porque alguien accede a sus archivos sin su autorización.

Lo grave del sexting es que todo esto pasa en una etapa de desarrollo corporal, físico y psicológico donde el impacto y la inestabilidad del entorno agresivo y denigrante, puede llevar a la víctima al suicidio o a las drogas de manera rápida y descontrolada.

Es aquí donde la vida del joven se complica y pasa a ver víctima de su propia ingenuidad, las fotos pasan a ser parte de una burla, malos chistes, comentarios degradantes, insultos y ahí los acosadores tienen su nuevo objetivo, ahora empieza el acoso escolar o bullying.

Lo grave de esto es la consecuencia que trae para la víctima, ahora si es una víctima de bullying que antes nunca hubiera experimentado dicho acoso, su confianza en el prójimo queda destruida y su reputación por el piso.

La única manera de controlar este flagelo es el educar a los menores en casa a valorar su intimidad, respetar su cuerpo y hacerles ver lo peligroso que resulta esta practica ya que no solo es un acto que afecta un momento de su vida, sino que puede repercutir para siempre ya que lo que publica en la red, se queda en la red.

Fuente: El libro del Bullying

Luto gestacional: La cuna vacía



Luto gestacional: La cuna vacía

     Cuando se produce una pérdida durante el embarazo, la vida y la muerte caminan juntas. Es una paradoja para la que nadie está preparado y por eso es tan delicado saber qué decir o hacer. Tampoco existen rituales religiosos que legitimen, faciliten y reconforten a los progenitores. Los familiares y amigos evitan hablar del tema por temor a causar más dolor que beneficio. Mientras, los padres viven su experiencia en soledad.

    La pérdida de un hijo es un suceso para el que la naturaleza no nos ha dado herramientas. Para la madre, la sensación de haber tenido un bebé dentro de su vientre y no tenerlo en brazos se traduce en un sentimiento confuso. Su cuerpo le dice que acaba de ser mamá, pero no tiene un hijo al que abrazar. Sus pechos pueden rebosar leche, pero no hay bebé al que amamantar. El padre, por su parte, suele ver como sus sentimientos son, en ocasiones, ignorados, ya que se tiende a centrarse en el dolor de la madre y a olvidar que él también ha perdido a su bebé. Por ello, es importante recordar que el padre también necesitará apoyo y comprensión.

      Puede suceder que, dentro de la propia pareja, cada miembro tienda a manifestar su dolor de manera diferente, o incluso a no mostrarlo abiertamente. Esto no quiere decir que no lo sientan en lo más profundo de su ser, sino que las maneras de llevar el duelo pueden diferir considerablemente entre ambos. Mantenerse unidos, apoyarse el uno al otro y comprender la diferencia en ese sentido resulta especialmente importante para sobrellevar la pérdida y enfrentarse al día a día.

     De todas las concepciones que se producen, el 43 por ciento no llega a alcanzar las 20 semanas de gestación. De éstos, el 75 por ciento de las pérdidas se producen antes de la implantación, tan temprano que ni las mujeres sabían que estaban embarazadas. Sólo el restante 25 por ciento se reconoce clínicamente.


Clasificación de pérdidas de embarazo según la edad gestacional

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Aborto:  es la pérdida del embarazo antes de que sea viable. Se considera que con certeza es no viable cuando no alcanza las 20 semanas de embarazo. Entre las 20 y las 24 es «probablemente inviable». Para que se llame aborto, cuando ha nacido ha de pesar menos de 500 gramos. Se llama aborto precoz el del primer trimestre (muerte de un embrión) y tardío, el del segundo trimestre (muerte de un feto, desde las 13 semanas).

Muerte fetal: es la denominación que se suele utilizar para pérdidas de embarazos de más de 20 semanas. En sentido amplio, muerte fetal es la muerte de un feto, es decir, a partir de las 13 semanas, ya que, al cumplir 13 semanas el embrión pasa a llamarse feto. Por ello, muerte fetal temprana y aborto tardío son sinónimos (pérdidas entre 13 y 20 semanas). Muerte fetal tardía es la que ocurre en el tercer trimestre (después de cumplir 28 semanas) o, más exactamente, cuando el feto muerto pesa más de 1.000 gramos.

Muerte perinatal: incluye la muerte fetal tardía, la muerte durante el parto y la muerte neonatal precoz. La muerte neonatal precoz es la muerte en los primeros 7 días desde el nacimiento (en contraposición a muerte neonatal tardía, que es la que ocurre entre los 7 y los 28 días tras el nacimiento).


Principales causas de muerte del neonato

Según los trimestres, las principales causas de pérdida de embarazo son:

 1er trimestre: causas genéticas.
 2º trimestre: causas infecciosas.
 3er trimestre: causas umbilicales (accidentes con el cordón umbilical).

Abordaje psicológico


La cuna vacía
La mujer que ha sido diagnosticada con una muerte fetal in útero, en estos momentos, sentirá una mezcla de emociones: rabia, conmoción, confusión, desengaño. La pregunta más importante es por qué ha muerto el bebé, y a veces no puede ser respondida inmediatamente. En los casos en los que hay tiempo hasta que el parto comience, aunque es duro, puede darse la posibilidad de que piense sobre los próximos días, que serántan importantes para su vida.

La mujer debe saber que en todo momento ella tiene el control sobre su parto y puede desarrollar el plan de parto que ella prefiera. Éstos son algunos de los asuntos sobre los que la mujer se puede plantear decidir:

  • Quién le gustaría que estuviera presente en el parto.
  • Si le gustaría bañar al bebé.
  • Si le gustaría que otras personas allegadas vieran y sujetaran al bebé cuando nazca.
  • Si le gustaría llevarse una cámara de fotos para sacar fotos del bebé.
  • A quién le gustaría informar de la tragedia.
  • Si desea y cómo la organización de algún ritual o funeral.

     Los padres que han sido afectados por la muerte de su bebé durante el embarazo, o poco después, se ven enfrentados a un montón de decisiones en los instantes o días siguientes a la muerte. 

En estos momentos es comprensible que ellos encuentren muy duro asumir la realidad de lo que está pasando y que no sepan lo que hacer. Pero la memoria del corto tiempo que van a tener con su bebé para despedirse es muy importante para el resto de la vida. Todas las decisiones que deberán afrontar son muy personales; no hay nada correcto ni incorrecto y nadie puede decirles lo que es mejor para ellos.

Ver y sujetar al bebé

Muchos padres han percibido que el hecho de sujetar a su bebé les ha servido para confortarles en unos momentos de intenso shock. Pero cada persona es diferente y tiene que encontrar lo que es mejor para sí misma. Esto también es válido para otros miembros
de la familia, como sus hermanos/as o abuelos. Al dejarles sujetar al bebé se les puede ayudar a que sea más fácil superar la pérdida.

Vestir y bañar al bebé

Los padres pueden elegir vestir y bañar al bebé ellos mismos, e incluso dejar un muñeco o foto junto al pequeño. 

Dar nombre al bebé

De esta manera su existencia se hace más real, tanto para los padres como para el resto de sus familiares y amigos. Incluso pueden hacer que el bebé sea bendecido si es lo que desean. Si ya tenía elegido un nombre para el bebé, probablemente es mejor que usen ese nombre y que no lo guarden para otro hijo en el futuro. Es recomendable que, en la mente de todos, este bebé tenga su propia identidad. Lo contrario puede llevar a un deseo de sustituirlo. Un error habitual de los padres es tratar de reemplazarlo y poner al siguiente el nombre que deseaban para éste. Es un error, porque, de alguna forma, está predisponiendo al nuevo a tener que llenar un hueco o suplir unas expectativas.

Esto no quiere decir que, por el contrario, no se deba respetar el deseo de muchos padres de no poner nombre a este bebé. 

Otros hijos y familia

Si existen otros hijos, se debería considerar la posibilidad de dejarles ver y tener a su hermano/a. Aunque puede parecer duro, puede que se sientan mejor al ver que su hermano/a era real y no asustaba. A veces, la imaginación de un niño sobre algo que no ha visto puede ser peor que la realidad. Ver y tener en brazos al bebé podría hacer que la muerte fuera más fácil de aceptar a largo plazo. Presentar el bebé al resto de la familia más
allegada puede ayudar a sentir al bebé como parte de la familia y ayudar a que se apoyen unos a otros durante el duelo.

Crear memorias

Si los padres no son partidarios de tomar fotos en esos momentos, muchos hospitales pueden hacerlas y guardarlas, por si cambiaran de opinión en el futuro.

Recuerdos

Muchos padres perciben que guardar recuerdos del bebé que puedan ver y tocar les ayuda en su duelo. Ejemplos de recuerdos que se pueden guardar son: pulsera de identificación, un mechón de pelo, huellas de las manos y pies, la manta en la que estuvo envuelto, las medidas de peso y longitud, una foto de ecografía, las tarjetas de las flores que recibió. Algunos hospitales tienen libros de memorias diseñados especialmente para guardar este tipo de cosas.

Tener una copia de la historia clínica del embarazo/parto

Algunos padres pueden encontrar beneficioso tener un registro de la vida del bebé.

Hablar con alguien

Con amigos y familiares, profesionales dedicados a esto y organizaciones de afectados. Conocer a otros padres que han pasado por una situación similar puede ayudar a que sientan menos soledad. El duelo no tiene un comienzo ni un final, es un viaje por un paisaje siempre cambiante. Cuando los padres dejan el hospital pueden sentir que están saliendo como personas diferentes de las que entraron unas horas o días antes.

Dejar el hospital sin un bebé que llevarse a casa es el primer paso difícil en el viaje del duelo. Hombres y mujeres tienden a tener formas diferentes de sufrir su pérdida y situaciones tan trágicas pueden tener un impacto en su relación. Después de haber perdido un bebé, el momento y el seguimiento de futuros embarazos será un asunto muy sensible para los padres. 


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La capacidad de estar Solo, La gran paradoja

Nuestra sociedad actual nos lleva cada vez más a un estado de poder sobrevivir en soledad, la familia que era el eje de la sociedad se ha remplazado por la sobrevivencia consigo mismo, convivencia con otros sin mayor compromiso emocional, moral o económico.  Por un lado los  sobrevivientes de la individualidad proclaman “yo puedo solo”, “la mujer no necesita de un hombre para tener un hijos”, “la vida de soltero se vuelve cada vez más interesante”, pero en la otra cara de la moneda los que están ante el miedo del derrumbe  piden en auxilio “ven a rescatarme”.

La capacidad de estar Solo
La presencia, ausencia, el involucramiento y la exclusión se ponen en juego en cualquier relación con un otro. Si bien, la capacidad de estar solo parece  implicar la usencia del resto, la presencia de uno, la potencialidad, lo cierto es que para este texto se ha pensado en quien ha planteado éste concepto como un criterio importante de la salud mental. Es Winnicott, Psicoanalista Inglés reconocido por su trabajo con niños quien propone una gran reflexión sobre dicho fenómeno, pero sobre todo en su teorización marcará la gran paradoja frente a la capacidad de estar solo, un camino al que hay que llegar, que en palabras pone en juego la inclusión, la exclusión, el ser, el estar. Pero, ¿qué esconden las palabras?, ¿cuál será el sentido de dicha capacidad e incapacidad?, ¿cuál es el camino?, ¿dónde comienza y cuándo termina?.

Como en el origen, no se parte de la nada, el bebé  no está solo, el bebé o la criatura está en relación con el entorno, de hecho puede Ser gracias a la madre-medio ambiente. La madre obviamente cumplirá un rol muy importante en su cuidado y desarrollo. Ella o la función materna podrá satisfacer las necesidades básicas de su hijo de acuerdo a sus características psicológicas y al ambiente en que ella misma se encuentre.  Esta primera relación parece dual, pero realmente la tercerización de las relaciones siempre está, el padre en un primer momento está sosteniendo a la madre y la madre identificándose con su bebé tramitara las diferentes experiencias de su hijo que le permitirán o no la unificación de un self, un sí mismo.

“Yo estoy solo” involucra una aparición de parte del niño de la continua existencia de la madre, quien digna de confianza hace posible que el pequeño esté solo y disfrute el desarrollo durante un periodo limitado en su presencia física o simbólica. Esta es la gran paradoja, se trata de una experiencia de estar solo en presencia de alguien y que sin una cantidad suficiente de esta experiencia no puede desarrollarse la capacidad de estar solo.

La capacidad de estar Solo, La gran paradoja
En una experiencia terapéutica con un niño él reclama la presencia del terapeuta, de hecho ya estando en presencia, el niño pide que no se aleje tanto, que repita sus juegos, sus dichos, pide que se vea lo mismo que él ve y en edad propicia para responder a su higienización, relama que alguien le limpie. Claramente uno de los motivos por las que se pide el proceso terapéutico es por su “incapacidad de estar solo”. Acá no solamente se trata de estar solo, es “no estar” en presencia.

Por una parte el crecimiento lleva al individuo hacia una independencia, por otra,  ésta independencia solo puede ser alcanzada por una buena dependencia. No se trata entonces de estar solo, se trata de una capacidad que va en desarrollo, se trata de lo que pasa ahí con el otro, consigo mismo. Poder llegar a estar solo sin sentir un desgarro, un vacío, un desazón, un desinterés, no es una capacidad, la verdadera capacidad solo se adquiere cuando el individuo ha  tenido la oportunidad de una crianza lo bastante buena como para poseer la creencia de que existe un medio ambiente benigno y esta creencia se construye a través de la repetición de gratificaciones instintivas satisfactorias.

Así que se trata de “estar”, casi como de “ser”, de un ser libre y flexible, quien con un yo equilibrado pueda responder a las demandas del entorno sin trastornase. La seguridad, espontaneidad, creatividad se podrá adquirir ante la interiorización de un sostén, un lugar seguro de sí mismo que pueda leer un mundo más tranquilo, quien sin perder la visión del peligro no esté en la alerta del riesgo.

Winnicott en esta teoría propone que únicamente cuando el niño está solo (es decir, en presencia de alguien) puede descubrir su propia vida personal. La alternativa patológica es una vida falsa construida con reacciones hacía estímulos externos, en este sentido el niño puede no integrase, agitarse, hallarse en un estado en el que no hay orientación, ser capaz de existir durante un tiempo sin reaccionar ante impulsos externos  pero sobre todo no existir existiendo.


Escrito por: Lic en Psicología. Ximena Guerrero
Maestranda en Psicopatología y Salud Mental
Instituto Universitario de Salud Menta de APdeBA

Trastorno Obsesivo-Compulsivo


El TOC es un trastorno de ansiedad

En nuestros días, se usa deliberadamente el término TOC en conversaciones cotidianas sin saber ni siquiera a qué nos referimos. El TOC es un trastorno de ansiedad.  Los estudios en la población general realizados en niños y adolescentes han estimado una prevalencia global del 1 al 2,3 % y una prevalencia anual del 0,7 %.

El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV-TR) nos cita los siguientes criterios para poder hablar de trastorno obsesivo-compulsivo. Entre ellos:
·       Presencia de obsesiones o compulsiones recurrentes.
·   Que sean lo bastante graves como para producir pérdida de tiempo, malestar o deterioro significativo en el funcionamiento de la persona.
·     Reconocer en algún momento que dichas obsesiones o compulsiones son excesivas o irracionales.
·    Que no sea debido a los efectos fisiológicos directos de alguna sustancia, droga o enfermedad.

¿Qué son las obsesiones?

Hablamos de pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes experimentados por la persona como intrusos e inapropiados (egodistónicos), que producen ansiedad y malestar acusados. La persona reconoce que son producto de su mente, que son involuntarios y que no son impuestos desde fuera. La frecuencia de las obsesiones puede variar.

Las obsesiones más frecuentes tienen que ver con la contaminación (dar la mano, tocar determinadas sustancias), dudas repetidas o chequeo (¿he cerrado el gas, la puerta? ¿He atropellado a alguien?), impulsos agresivos u horrendos (hacer daño, matar a un hijo, pensar obscenidades en una iglesia), tener las cosas en un orden determinado, contenido religioso (pensamientos blasfemos), imágenes sexuales (escenas pornográficas) y acumulación.

La anticipación de las consecuencias negativas es el aspecto fundamental de la mayoría de las obsesiones. Es decir, la persona cree que si no realiza alguna acción protectora (que sería la compulsión) se desencadenaría la situación negativa.

¿Y las compulsiones?

Las compulsiones son conductas (por ejemplo lavarse las manos, ordenar, comprobar) o actos mentales (rezar, contar, repetir palabras) que la persona siente el impulso de realizar de manera repetitiva en respuesta a una obsesión o de acuerdo con reglas que deben ser autoaplicadas rígidamente. (Badós,2005).

El cometido de las compulsiones no es obtener placer, sino prevenir o reducir el malestar o la ansiedad que provocan las obsesiones. Sin embargo no tienen una conexión realista con lo que se pretende prevenir o son claramente excesivas. Todo esto implica un deterioro en la vida de la persona, ya que si se tiene miedo a la contaminación, se evitará entrar en aseos públicos o recibir visitas en casa, etc.

Para terminar debemos diferenciar entre lo considerado normal y lo patológico. Muchas actividades como comer, jugar, consumir sustancias o practicar sexo pueden llamarse compulsivas si se realizan en exceso. Pero en realidad no son auténticas compulsiones ya que la persona las realiza por puro placer y puede desear resistirse a ellas sólo a causa de sus consecuencias negativas.

¿Cómo y por qué se mantienen estas conductas?

Podemos hablar de una confluencia entre factores hereditarios o biológicos y factores psicológicos o ambientales para el desarrollo de un trastorno de ansiedad. Es decir, además de una predisposición genética, también intervienen las experiencias tempranas y el estilo educativo que hemos ido adquiriendo (una excesiva responsabilidad y perfeccionismo, una formación moral rígida, etc., en el caso del TOC).

Algunas creencias ERRÓNEAS contribuyen al mantenimiento de estas obsesiones y compulsiones que causan malestar y ansiedad.

Según Freeston, Rhéaume y Ladouceur (1996), Lee y Kwon (2003), algunas de estas creencias son:

·         Una responsabilidad exagerada: “si pienso que algo negativo puede suceder, debo actuar para prevenirlo´´, “si no hago nada para prevenirlo y pasa algo malo, será mi culpa´´, “si no lo prevengo y actúo, es como si yo hiciera el daño´´, “mejor seguro que arrepentido´´´, etc.

·      Un control desmedido sobre los pensamientos: “no debo tener cierto tipo de pensamientos´´, “si pienso en ciertas cosas, es porque estoy fuera de control´´, “seré una persona débil si no logro controlar mis pensamientos´´, “si pienso esto, algo malo sucederá´´. Aquí, la persona piensa que controlando sus pensamientos de forma excesiva, logrará prevenir dichas consecuencias negativas.

·         Una sobreestimación de la importancia de los pensamientos: “si tengo ciertos pensamientos es porque debo querer que sucedan´´, “tener un pensamiento perturbador hace más probable que suceda´´, “pensar en algo inaceptable es como si lo estuviera haciendo´´, “tener ciertos pensamientos me hace una persona extraña, anormal y terrible´´.

·       Una sobreestimación de la probabilidad y gravedad de consecuencias negativas, considerar que la ansiedad causada por los pensamientos es inaceptable y peligrosa, intolerancia a la incertidumbre y perfeccionismo: la necesidad de la certeza absoluta y creer que siempre hay una respuesta perfecta. Fíjense en la similitud de estas creencias con las del trastorno de ansiedad generalizada o la agorafobia.

Además podemos apuntar alguna otra creencia en personas con trastorno obsesivo-compulsivo de: “nunca podré reemplazar algo que pierda´´, “tirar ciertas cosas es perder parte de mi vida´´.

Bien, como decimos, estas son algunas de las creencias ERRÓNEAS que tienen personas con TOC, y que contribuyen al mantenimiento de las obsesiones y consecuentemente de las compulsiones.

Con esta publicación pretendemos acercar al lector este trastorno de ansiedad y de esta forma enriquecer aún más nuestros conocimientos.


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Cordiales Saludos!


Cristobal Hurtado

Escrito por: Lic en Psicología Cristóbal Hurtado Salas

La familia del obeso

La familia del obeso

Desde el nacimiento, el alimento constituye el primer nexo del recién nacido con su familia. Inicialmente se relaciona mediante la lactancia con la madre, y en la medida en que el niño va desarrollándose, el alimento se transforma en vínculo de comunicación o fuente de fricción, mostrando sus primeros intentos de manifestar autonomía al negarse a comer.

Así, el niño se percata pronto de que el alimento le proporciona poder sobre los padres y utiliza este mecanismo cada vez con mayor frecuencia, pues es premiado por éstos al ingerir sus alimentos predilectos o es castigado al rechazar los que le desagradan, e incluso los padres pueden usar el alimento como un incentivo.

Así, la influencia de los padres está relacionada, entre otros factores, con la adquisición de hábitos alimentarios y la actitud frente a la comida que el individuo presenta a lo largo de su vida. De esta manera, la selección de alimentos constituye una serie de conductas aprendidas y heredadas, y el hijo es el depositario de los gustos y formas de comer de la familia.

En algunos casos este desarrollo natural se ve perturbado por la incapacidad de los padres para acompañar este proceso, creando conflictos en el niño debido al grado de ansiedad que los padres le depositan, de tal forma que si en la familia hay un niño obeso quiere decir que de alguna manera el grupo familiar contribuye a esto, siendo el obeso el emergente del síntoma familiar.

Debido a que la tendencia del sobrepeso tiende a ser promovida a nivel familiar, dado que la comida se ofrece como señal de afecto o cuando se desea gratificar al otro, en estas familias es frecuente escuchar frases como “Te preparé esto para festejar”, “Te lo hice porque te quiero mucho”, y al obeso le resulta prácticamente imposible rechazar o limitar la comida. Cabe recordar que desde niño se le enseñó a “terminar todo lo que hay en el plato” para ser querido, se le premió o se reforzaron conductas a través del alimento y aprendió a satisfacer a los padres comiendo, por lo que tales conductas tenderán a persistir hasta la vida adulta, aunque en ciertos periodos del ciclo vital el obeso pueda lograr un control adecuado de su oralidad.

Existen perspectivas que apuntan a la familia como principal fuente que promueve el desarrollo de trastornos en la alimentación. Se ha reportado que el perfeccionismo y las exageradas expectativas de los padres respecto a los adolescentes contribuyen a que éstos desarrollen también altas expectativas respecto a sí mismos, en las cuales se incluye el cuerpo. Por otro lado, la aparición de estresores familiares (como muerte de abuelos, padres, seres queridos, cambios de casa, escuela, ciclos escolares, o inicio o fin de relaciones significativas con los pares, como noviazgo) pueden ser el factor desencadenante del trastorno alimentario.

Palazzoli 1978 destacó las alianzas encubiertas, la alternancia de la culpabilización, la falla en la resolución del conflicto y las distorsiones en la comunicación familiar. Las estructuras con sobreinvolucramiento afectivo parecen promover dificultades en el funcionamiento autónomo para el establecimiento de la identidad y resolver el proceso de individuación con la aparición de un sentido de ineficacia personal.

La sobreprotección de la familia parece contribuir en el retraso, el desarrollo y el buen desempeño de los hijos.

Desde un enfoque sistémico, el trastorno de alimentación puede ser visto como un intento de desviar los conflictos de la familia, en particular de la pareja, mediante la sintomatología, ya que los problemas entre los padres tienden a “desaparecer” en una postura de protección del paciente identificado. Como se señaló, un evento estresante a nivel familiar puede ser el factor precipitante. Las familias con una estructura rígida, con poca flexibilidad y capacidad de adaptación, han sido el marco en el que se presentan conductas alimentarias problemáticas.

 El que cada vez sea mayor el número de madres de familia que tienen que salir a trabajar, teniendo que dejar solos a los hijos, genera en ellos la sensación de abandono (real o imaginaria), por una parte, y por la otra la necesidad de comer solos sin ninguna supervisión, por lo cual el ritual de la comida pasa a un segundo plano dentro de las prioridades en la vida de un adolescente.

obesoFamilias donde todos sus miembros son obesos

En estas familias la patología en la interacción familiar gira en torno al alimento. La comida está sobredimensionada y sirve como medio de comunicación o instrumento de interacción; estas pautas anormales y perturbadas compartidas en el grupo familiar tienden a reemplazar las manifestaciones afectivas.


Bruch señala que los miembros de este tipo de familias tienden a tener un mejor ajuste intrafamiliar, ya que se relacionan y establecen vínculos al compartir el momento de la compra, preparación e ingestión del alimento, lo cual, por supuesto, no es compartido por el contexto extrafamiliar, y es ahí donde surge el desajuste del obeso.


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¿Podemos amar a dos personas a la vez?

Podemos amar a dos personas a la vez

¿Saben de qué película es este cartel, verdad? Se trata nada más y nada menos que de Vicky Cristina, Barcelona, una cinta dirigida por Woody Allen que cuenta las aventuras amorosas entre dos amigas, que al llegar a Barcelona, conocen a un artista bohemio y romántico denominado como Juan Antonio. A partir de ese momento se verán inmersas en un trio amoroso del que será muy difícil salir.

El tema central de esta película ha creado todo tipo de controversias y opiniones muy diversas durante décadas. ¿Podemos de verdad amar a dos personas al mismo tiempo? Los clichés y tradiciones de esta sociedad en la que vivimos afirman justamente lo contrario. Hay que buscarse una pareja con quien congeniar, casarse, tener hijos y estar juntos “hasta que la muerte nos separe” como bien dice el sacramento del matrimonio.

Sin embargo, debido a que vivimos en un mundo cada vez más libre de todo tipo de tabús y estereotipos ya prefijados, cada vez surgen más parejas que no tienen absolutamente ningún problema en admitir que tienen relaciones esporádicas con otras personas aparte de su pareja. Es más, muchas de ellas han sido capaces de amar a dos personas al mismo tiempo, teniendo siempre el beneplácito de la otra parte.

¿Significa esto que todos somos capaces de soportar esta situación? Nada más lejos de la realidad. Como es normal, muchos de nosotros entendemos que las parejas es una cosa de dos y no aceptamos que terceras personas puedan amar o querer a nuestro novio/a, marido/esposa.

Atracción más que nada

Imaginen por un instante que llevan diez años con su respectiva pareja y sienten que ambos se aman muchísimo, pero quizás no tanto como el primer día. El tiempo sigue pasando y pasando y la relación cae en una rutina cada vez más tediosa. Todo esto acentúa más cuando de repente se cruza en nuestro camino una nueva persona que nos “atrae”.

Hago hincapié en las comillas porque no estoy diciendo que nos enamoremos, sino que simplemente sentimos una atracción física realmente grande.

Ante esto, decirles que es algo completamente normal. Al fin y al cabo somos personas, que sentimos y tenemos nuestros instintos sexuales a flor de piel y por ello no es de extrañar que nos sintamos atraídos por otras personas. Sin embargo, no hay que confundir esa simple atracción por un enamoramiento.

¿Quiero de verdad a mi pareja?

Sin embargo, a pesar de esta atracción inicial entre estas personas, muchas empiezan a conocerse más y más y se dan cuenta que congenian y que de verdad están hechos el uno para el otro (incluso si tienen pareja). No voy a juzgar quien haga esto. De hecho, las parejas se suelen romper casi siempre porque aparecen terceras personas que sin quererlo hacen que la otra parte se replantee la relación con su pareja de siempre.

Esto es algo muy normal. El amor no es para toda la vida según la persona con la que nos encontremos. Tan solo hay que vivir el presente, y cuando creamos que la relación no tiene futuro (algo que habrá que pensárselo muy bien) hay que tener la dignidad suficiente para afrontar la situación y decir a nuestra pareja que ya no queremos estar con ella.

Por nuestra propia felicidad, y también por la persona que tanto hemos querido y nos ha dado. De esta forma, podremos ser felices (o no) en nuestra nueva andadura amorosa.

¿Y ustedes? ¿Piensan que es posible enamorarse de dos personas a la vez?

Fuente: lamenteesmaravillosa.com