El juego en la terapia Infantil


En la actividad lúdica se forman más intensamente las cualidades psíquicas y las características de la personalidad en desarrollo de los niños.

Los preescolares necesitan parecerse a los adultos, sentirse como ellos y dado que no pueden lograrlo realmente, recurren a la actividad simbólica, al juego de roles. Buscan a otros niños y niñas para relacionarse, compartir sus experiencias, se esfuerzan para acoplar y no ser desplazados o ignorados. Es así como esta aparente manera de distraerse se convierte en la actividad fundamental para su desarrollo psicológico.
El juego en la terapia Infantil
En la edad preescolar aún no está desarrollada la voluntad (esfera psicológica que permite al hombre trazarse objetivos conscientes, regularse conscientemente y hacer esfuerzos para lograrlos), sin embargo, el juego influye en la formación de los fenómenos psíquicos voluntarios (memoria, percepción y atención espontáneas).

Las propias condiciones del juego le exigen que se concentre en los objetos, en los demás niños, en el contenido de las acciones y el argumento. Si no quiere prestar atención a lo que se requiere de él o ella en una situación lúdica precisa, si no recuerda las condiciones del juego, simplemente, el resto de sus compañeros lo expulsan del mismo. La necesidad de comunicación, de estímulo emocional lo mueve hacia una concentración y memorización orientadas a un fin determinado.

La creación de situaciones lúdicas y de las acciones de ésta ejerce una influencia constante en el desarrollo intelectual del preescolar. Sobre la base de las acciones con los objetos-sustitutos, aprende a pensar acerca del objeto real. Gradualmente, las acciones lúdicas con los objetos se van abreviando; aprende a pensar acerca del objeto y actuar con él, lo cual favorece a que el pensamiento pase al plano de la representación; es decir, al pensamiento visual en imágenes. 

La influencia del juego en la formación de la personalidad radica en que, a través del mismo, los niños conocen las conductas e interrelaciones de los adultos, que se convierten en modelos para su propio comportamiento. Aprenden lo que se debe o no se debe hacer en la vida social, se apropian de las normas, reglas y patrones sociales importantes en la comunicación con sus coetáneos. En fin, aprenden a ceder, esperar, repartir, defenderse, compartir, usar el lenguaje apropiado para ser aceptados y otras conductas importantes en la sociedad en que viven.

Cuando el juego se utiliza para interpretar un significado, proporciona información sobre la manera en la que el niño aprende de sí mismo, de las personas, de los objetos, los eventos y de la relación que éstos guardan con su mundo a través de interpretar los resultados de sus propias acciones, así como de los deseos, intenciones, creencias y estados afectivos de los otros y de esta manera conoce el mundo que lo circunda. El juego como expresión proporciona una ventana de lo que el niño conoce de su mundo, lo que permite usar las manifestaciones lúdicas para evaluar su desarrollo.

Tomlison (1980, citado en Cabrera, 1995), sostiene que el juego espontáneo se puede ver como una práctica continua de la producción de la realidad. En el juego, los niños demuestran sus conocimientos sobre aspectos complejos como son las relaciones temporales, espaciales y causales entre los objetos, el ambiente, las personas, las acciones y los motivos por los cuales las interacciones con el mundo se convierten en expresiones humanas. A lo largo del desarrollo, el niño va formando un repertorio muy complejo de comportamientos que le indican lo que debe y no debe hacer y lo que puede esperar de su mundo social.

Aún cuando el juego tiene impacto sobre muchas dimensiones del desarrollo, los aspectos que más se relacionan con la prevención de problemas psicológicos, se encuentran en la dimensión socioafectiva.

juego en la terapia InfantilEl juego ofrece valiosas oportunidades para observar las interacciones madre-hijo por tres razones principales:
1. Las interacciones de juego son frecuentes y forman parte de la vida diaria del menor, por lo que es posible observarlas en diferentes escenarios como son el hogar, laboratorios de investigación y en ambientes clínicos y educativos.
2. La interacción mediante el juego contribuye directamente a establecer una relación entre la madre y el hijo.
3. La interacción madre-hijo promueve el desarrollo del infante tanto en la competencia social, como en el dominio cognitivo.

Cuando se presenta el problema emocional que se manifiesta por un bajo aprovechamiento escolar, o dificultades a nivel de conducta, el trabajo obligado es a un nivel remedial. Además de tratamientos psiquiátricos y psicopedagógicos, los profesionales de la psicología clínica utilizan la psicoterapia de juego desde diferentes enfoques teóricos para manejar los problemas derivados de un desarrollo cognitivo y emocional limitado que dificulta la inserción adecuada del menor en los ambientes familiar, educativo y social.

Al utilizar la Terapia de Juego a un nivel remedial, los niños liberan tensiones, aprenden, crecen, desarrollan capacidades, anticipan cambios y generan recursos para afrontar sus problemas. La psicoterapia infantil con juego se convierte entonces para el niño, en toda una experiencia de alivio, liberadora de conflictos, que brinda la oportunidad de realizar prácticas para la vida diaria en un espacio seguro (Schaefer, 2005)

Los fundamentos para incorporar los medios del juego y el juego al trabajo con niños se basan en los siguientes conceptos:
• El juego y los juegos son un medio de expresión natural, experimentación y aprendizaje en general del niño
• El niño se siente en casa en un escenario de juego y se relaciona fácilmente con los juguetes y lo que les concierne
• El juego facilita la comunicación y la expresión
• El juego es un medio que también facilita la liberación catártica de sentimientos, frustraciones y ansiedades; es decir, brinda la oportunidad de ventilar y manejar sus emociones desde una perspectiva diferente
• Las experiencias de los juegos son renovadoras, saludables y constructivas
• El terapeuta puede comprender más completa y naturalmente el mundo de los niños observándolos en sus juegos

Categorización de los juguetes


terapia Infantil• Juguetes que representen la vida real: muñecas, casa de muñecas, títeres, miembros de la familia, carros, barcos, cajas registradoras, rastes, llaves
• Juguetes que permitan la expresión de la agresión: como el punching-bag a través de los cuales  ueda expresar enojo, hostilidad y frustración
• Juguetes que permitan la expresión de la creatividad y la emoción: arena, agua y telas de diferentes texturas. Éstos son especialmente útiles con niños tímidos y aislados
• Bolsa de tiliches: crayones, tijeras chatas, muñeca, trastes, antifaces, teléfonos, pelotas, joyería de fantasía, plastilinas, etc

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