Autismo y Síndrome de Asperger

Hoy, autismo es una palabra de uso corriente. No siempre fue así. Hace veinticinco años, cuando empecé a investigar en este campo y utilizaba expresiones como «niños autistas», había quien entendía «niños artistas», debido al gran desconocimiento que existía en torno a este problema. Que hoy sea una expresión de uso coloquial se debe, en parte, al éxito de películas como Rain Man, que popularizaron ciertos rasgos del autismo. Iba sobre un hombre desgarbado y tartamudo, incapaz de establecer mucho contacto visual que, sin embargo, se fijaba en detalles nimios como el número de cerillas que quedaban en el suelo tras caerse una caja entera. También recordaba perfectamente qué líneas aéreas habían sufrido accidentes a lo largo de toda la historia de la aviación, así como las fechas y lugares en que éstos habían tenido lugar. Su mente era como una tabla de datos y gráficos. No cabe duda de que quienes pertenecen a cierto subgrupo de autismo poseen estas habilidades.
Autismo y Síndrome de Asperger
En la actualidad también conocemos mejor el autismo debido al gran éxito que han tenido en el Reino Unido y los Estados Unido de América los grupos de presión formados por padres de afectados. Han difundido su mensaje por todo el mundo y organizado campañas impresionantes para asegurarse de que el autismo siguiera en la agenda de los políticos y no se dejaran de financiar la investigación médica, la creación de colegios especiales, la prestación de servicios médicos y muchas otras formas de intervención. Descargar aquí.

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