La esencia de los Trastornos psicóticos

8:02 0 Comentarios


Los trastornos psicóticos son uno de los problemas más dramáticos y serios. Imagine que un miembro de su familia ha estado oyendo voces, hablando de cosas absurdas, se ha envuelto la cabeza con papel de aluminio y piensa que las moscas le hablan en clave. Si observara estos síntomas, ¿se preocuparía? Por supuesto que sí, y con sobrada razón.

Un psicótico sufre una serie de notables cambios en su pensamiento, conducta y emoción. Un hecho básico de todos estos cambios es que la psicosis refleja que la persona pierda todo contacto con las visiones compartidas de la realidad. Los comentarios siguientes, hechos por un psicótico, ilustran lo que quiere decir “alejado” de la realidad (Durand y Barlow, 2006):

La esencia de la psicosis

¿Cuáles son los principales rasgos de los trastornos psicóticos? Los delirios y las alucinaciones son los principales, pero hay otros rasgos más.

Las personas que sufren delirios creen cosas falsas que, según ellas son ciertas, no obstante que los hechos las contradigan. Un ejemplo es el caso de un esquizofrénico de 43 años que estaba convencido de que se encontraba embarazado (Mansouri y Adityanee, 1995).

¿Existen diferentes clases de delirios? Si, algunas clases son:

1) Delirios depresivos, en cuyo caso las personas piensan que han cometido crímenes espantosos o pecados ominosos;
2) Delirios somáticos, como pensar que su cuerpo se “está pudriendo” o que está emitiendo apestosos olores;
3) Delirios de grandeza, en cuyo caso las personas piensan que son extremadamente importantes;
4) Delirios de influencia, cuando piensan que son controladas o están sujetas a la influencia de otros o de fuerzas ocultas;
5) Delirios de persecución, en cuyo caso piensan que otros tienen toda la intención de “atraparlas”, 
6) Delirios de referencia, cuando conceden gran significado personal a hechos inconexos. Por ejemplo, las personas que sufren delirios en ocasiones piensan que los programas de televisión les están enviando un mensaje personal especial (DSM-IV-TR, 2000).

Las alucinaciones son sensaciones imaginarias, como ver, oír u oler cosas que no existen en el mundo real. Las alucinaciones psicóticas más comunes son oír voces, como la voz que le dijo a Carol North que “chocara con el otro mundo”. En ocasiones, estas voces mandan a los pacientes que se lastimen. Por desgracia, las personas a veces las obedecen (Barrowcliff y Haddock, 2006). En casos más raros, los psicóticos podrían sentir “insectos caminando bajo su piel”, degustar “venenos” en su comida u oler a “gas” que sus “enemigos” han usado para “atraparles”. También se puede presentar cambios sensoriales, como la anestesia (adormecimiento o pérdida de sensaciones) o la sensibilidad extremada al calor, al frío, al dolor o al tacto.

Señales de aviso de trastornos psicóticos y del estado de ánimo
Expresa pensamientos o creencias raras que contradicen la realidad
Se ha alejado de los miembros de su familia y de otras relaciones
Oye voces que no son reales o ve cosas que otros no ven
Esta extremadamente triste, persistentemente desanimado o tiene pensamientos suicidas
Se siente con una energía excesiva y casi no necesita dormir
Ha perdido el apetito, duerme demasiado y no tiene energía
Exhibe cambios extremos de estado de animo
Piensa que alguien lo quiere atrapar
Ha presentado una conducta antisocial, destructiva o autodestructiva.

Durante un episodio psicótico, las emociones con frecuencia están muy afectadas. Por ejemplo, el psicótico se puede sentir muy exaltado, deprimido, hiperemocional o apático. En ocasiones, los psicóticos exhiben un afecto plano, condición en la cual el rostro está como congelado con una expresión en blanco. Las imágenes cerebrales de psicóticos con “rostros congelados” revelan que sus cerebros procesan las emociones de forma anormal (Fahim et al., 2005).

Cabría decir que los síntomas del psicótico son como una clase primitiva de comunicación, o sea, muchos pacientes sólo usan sus acciones para decir: “Necesito ayuda” o “Ya no aguanto más”. La afectación de la comunicación verbal es un síntoma prácticamente universal de la psicosis.

De hecho, el discurso psicótico tiende a ser tan enredado y caótico que a veces suena como una “ensalada de palabras”. Las grandes afectaciones como las antes descritas, así como otros problemas con el pensamiento, la memoria y la atención, producen la desintegración de la personalidad y el rompimiento con la realidad. La desintegración de la personalidad se presenta cuando los pensamientos, los actos y las emociones de una persona dejan de estar coordinados.

Cuando las alteraciones psicóticas y la personalidad fragmentada son evidentes durante semanas o meses, esa persona habrá sufrido una psicosis (DSM-IV-TR, 2000).

Psicosis orgánica

En cierto sentido todas las psicosis son orgánicas en parte, pues implican cambios físicos en el cerebro. No obstante, el término general de psicosis orgánica suele estar reservado para problemas que implican claras lesiones o enfermedades del cerebro. Por ejemplo, el envenenamiento con plomo o mercurio daña el cerebro y produce alucinaciones, delirios y pérdida de control de las emociones. Una situación particularmente peligrosa se encuentra en los edificios antiguos que contienen pinturas con plomo. El plomo tiene un gusto dulce. Por lo tanto, los niños pequeños pueden sentir la tentación de comer trocitos de pintura con plomo como si fueran caramelos. Los niños que comen pintura con plomo se pueden volver psicóticos o sufrir incapacidades intelectuales (Mielke, 1999).
  
Las pinturas con plomo también liberan polvo de plomo al aire. Los niños pueden respirar o comer ese polvo después de estar en contacto con juguetes contaminados. Otras fuentes de plomo son las tuberías de agua soldadas, los viejos bebederos recubiertos de plomo, los objetos de barro con vidriado de plomo y el plomo depositado hace años por los gases de los automóviles. Los niños que tienen niveles elevados de plomo en la sangre tienen mayor probabilidad de ser aprehendidos en su edad adulta por delitos criminales (Wright et al., 2008). En una escala mucho mayor, el “envenenamiento” de otro tipo, en forma del consumo de drogas, también produce conductas desviadas y síntomas psicóticos (DSMIV- TR, 2000).

El problema orgánico más común es la demencia, una afectación mental seria de la vejez producida por el deterioro del cerebro (Gatz, 2007). En la demencia, encontramos afectaciones importantes a la memoria, el razonamiento, el juicio, el control de impulsos y la personalidad.

Esta combinación suele provocar que la gente se sienta confundida, suspicaz, apática o retraída. Algunas causas de la demencia son los problemas circulatorios, los derrames cerebrales repetidos o el encogimiento general y la atrofia del cerebro. La mayoría de las personas que sufren demencia van perdiendo sus capacidades mentales lentamente sin volverse psicóticas. Sin embargo, algunas sí sufren delirios y pierden contacto con la realidad.

¿Existen clases específicas de trastornos psicóticos? Dos grandes clases de psicosis son los trastornos de delirios y la esquizofrenia. Recuerde que los trastornos del estado de ánimo implican principalmente emociones extremas. No obstante, en algunos trastornos del estado de ánimo también pueden incluir síntomas psicóticos. 

Delirio Falsa creencia que se sostiene no obstante la evidencia en contrario.
Alucinación Sensación imaginaria, como ver, oír u oler cosas que no existen en el mundo real.

Comparte en las Redes Sociales

Comaprte-redes-sociales